El pasado existe entre nosotros y en nosotros. La enseñanza de la historia merece la atención conjunta de historiadores, pedagogos y psicólogos. El profesor (a) debe tomar en cuenta los estudios del desarrollo del niño, los estadios intelectuales que atraviesa, además de dominar los contenidos para que sea en realidad la toma de conciencia hacia el pasado.
El maestro ha de conseguir esa toma de conciencia de una mente inquieta, como la del alumno, enseñándolo a que se pregunte, interrogue, obtenga respuestas, formule hipótesis, interprete, obtenga nuevas interrogantes y despierte en él el interés por cuestionar todo lo que va aprendiendo, interrogar supone analizar.
LA PROBLEMATIZACIÒN; SUPUESTOS TEORICOS DESDE CONSTRUCTIVISMO:
Las teorías del desarrollo cognoscitivo de Piaget, de Vygostky y de Ausubel son las bases psicológicas que utilizaremos para estudiar el enfoque constructivista en el proceso de enseñanza-aprendizaje de esta propuesta de intervención pedagógica que plantea como estrategia la problematizaciòn en la enseñanza de la Historia.
Los constructivistas afirman que los niños (as) deben formar su propio conocimiento del mundo donde viven, los adultos orientan este proceso al ofrecerle la estructura y apoyo necesario.
Las teorìas de Piaget y Vygotsky se centran en los cambios cualitativos del pensamiento del niño.
Piaget ha suscitado controversias y criticas, pese a ello, ofrece una excelente descripción del pensamiento del niño en varias edades, que ha servido de base a otras teorías. Afirmó que el desarrollo limita lo que el niño puede aprender de sus experiencias sociales pues lo coloca en una situación de conocimiento autónomo. Propone dos principios fundamentales que rigen el desarrollo intelectual: la organización y la adaptación. Conforme va madurando el niño, sus esquemas de conocimiento se integran y se reorganizan creando sistemas mas complejos y adaptables al ambiente. La adaptación de los esquemas se da a través de la asimilación y de la acomodación.
En el primer proceso, el niño moldea la información, para que encaje en sus estructuras actuales del conocimiento. En el segundo proceso, modifica sus esquemas para restaurar un estado de equilibrio. La asimilación y la acomodación explican los cambios de la cognición en todas las edades.
La etapa que nos ocupa en esta propuesta de intervención pedagógica es la del adolescente, según Piaget, este es la última etapa de desarrollo cognitivo; la de las operaciones formales, en la que ya pueden pensar en los objetos abstractos, en eventos y en conceptos. Adquieren diferentes capacidades como; usar la lógica proposicional, la inducción, la deducción y el razonamiento combinatorio. Es este periodo donde se puede razonar sobre el propio proceso de pensamiento.
Entre las principales aportaciones de Piaget a la educación están las siguientes ideas:
ü El niño debe construir activamente el conocimiento.
ü Los educadores deben ayudarle a aprender a aprender.
ü Las actividades de aprendizaje deben adecuarse al nivel del desarrollo conceptual
ü La interacción con los compañeros contribuyen al desarrollo cognoscitivo.
La teoría de Piaget pone de relieve la función del profesor en el proceso de aprendizaje como; organizador, colaborador, estimulador y guía.
Esta teoría piagetana ha tenido mucha influencia en las tendencias constructivistas que a su vez se han elaborado utilizando exclusivamente tareas procedentes de las ciencias naturales, la lógica y las matemáticas sin tomar en cuenta contenidos históricos aunque si contempla las representaciones sociales.
La investigación sobre el pensamiento del adolescente, al menos a partir de la década de los 50, ha sido guiada principalmente por el paradigma piagetano del pensamiento formal, bajo este enfoque se planea una continua construcción del conocimiento por parte del sujeto, mediante procesos de equilibraciòn (asimilación y acomodación), estructurar esquemas previos, en el caso del pensamiento formal se enfatiza el estudio sistemático de la inducción de diversas nociones físicas(Díaz, Barriga. 1993).
Vygotsky concede más importancia a las interacciones sociales. El conocimiento no se construye de modo individual, sino que se coconstruye entre dos personas o más. El recuerdo, la solución de problemas, la planeaciòn y el pensamiento abstracto tienen un origen social.
En la teoría de Vygostky, las funciones cognoscitivas elementales se transforman en actividades de orden superior a través de las interacciones con adultos y compañeros que tengan mayor conocimiento.
La internalizaciòn es un proceso que consiste en construir una representación interna (cognoscitiva) de las acciones físicas o de las operaciones mentales que ocurren inicialmente en las interacciones sociales. Los niños internalizan los elementos de la interacciones sociales y así aprenden a regular su conducta y su pensamiento.
Vygotsky describió los cambios evolutivos en el pensamiento del niño en función de las herramientas culturales con que interpreta el mundo. Las herramientas técnicas generalmente sirven para modificar los objetos o dominar el entorno, mientras que las herramientas psicológicas sirven para organizar las conductas o el pensamiento.
En la teoría de Vygotsky la sociedad moldea la mente del niño transmitiéndole las herramientas idóneas para que funcione en ella. La historia de la cultura y las experiencias infantiles son importantes para comprender el desarrollo cognoscitivo del niño, para medir el avance progresivo del individuo, Vygostky toma como parámetro el lenguaje, considerando que es la herramienta psicológica que más profundamente influye en el desarrollo cognoscitivo del niño. La tercera etapa es la que nos ocupa, en ésta, el adolescente ya usa el habla interna (pensamientos verbales) para dirigir su pensamiento y acciones.
También utilizó una zona de desarrollo próximo para destinar la diferencia entre lo que en el niño puede hace por si mismo y lo que hace con ayuda.
Si el adulto o compañero le ofrece el apoyo u orientación idóneos, generalmente podrá alcanzar un nivel de desempeño por su cuenta. Supuso que las interacciones con los adultos y con los compañeros en la zona de desarrollo proximal sirven para lograr niveles superiores en el funcionamiento mental.
Para Vygotsky la instrucción por parte de compañeros o adultos conocedores constituye la esencia del desarrollo cognoscitivo.
Sus principales aportaciones para la educación
ü La función del habla privada en el desarrollo cognoscitivo
ü La importancia de la participación guiada y de la asistencia (soporte)
ü La importancia que las interacciones con los compañeros tienen en el desarrollo cognoscitivo (Meece, Judith. 2000).
El alumno va haciendo una construcción propia que se va produciendo día a día como resultado de la interacción entre los esquemas que ya posee, como lo que anteriormente ya construyó en su relación con el medio que le rodea y la nueva tarea o actividad a resolver, de esta manera obtiene una producto de construcción cognitiva que le permite formar un nuevo esquema y así sucesivamente
Ausubel postula que el aprendizaje implica una reestructuración activa de las percepciones, ideas, conceptos y esquemas que el aprendiz tiene en su estructura cognitiva. La nueva información debe relacionarse de modo no arbitrario y sustancial con lo que el alumno ya sabe, dependiendo también de la disposición (motivación y actitud) de este por aprender, así como de la naturaleza de los materiales o contenidos de aprendizaje (Díaz, Barriga. 2002: 36). Para que un aprendizaje sea significativo deben cumplirse las condiciones señaladas por Ausubel: el contenido de aprendizaje debe ser potencialmente significativo, tanto desde el punto de vista lógico (el contenido debe ser portador de significados) como desde el punto de vista psicológico (debe haber en la estructura cognoscitiva del alumno) elementos que se relacionen de forma sustantiva y no arbitraria con el contenido; el alumno ha de tener una disposición favorable para realizar aprendizajes significativos.
El proceso mediante el cual se produce el aprendizaje significativo requiere una intensa actividad mental constructiva por parte del alumno, que debe establecer relaciones sustantivas y no arbitrarias entre el nuevo contenido y en los elementos ya disponibles de su estructura cognoscitiva. La actividad mental constructiva implica psíquicamente al alumno en su totalidad y pone en marcha tanto procesos cognoscitivos como afectivos y emocionales.
La disposición favorable del alumno para realizar aprendizajes significativos está estrechamente ligada con el sentido que puede atribuir a los contenidos, la atribución del sentido se relaciona a su vez con los componentes motivacionales, afectivos y relacionales del acto de aprendizaje por lo que la construcción de significados y la atribución del sentido son dos aspectos indisociables del aprendizaje escolar (Coll, Cesar. 1997: 36).
La significatividad del aprendizaje escolar esta directamente relacionada con su funcionalidad, es decir con la posibilidad de utilizar los aprendizajes realizados cuando las circunstancias así lo pidan, cuanto mas numerosas y complejas sean las relaciones establecidas en el nuevo contenido de aprendizaje y los elementos de la estructura cognoscitiva, tanto mayor será la funcionalidad, pues podrá relacionarse con un abanico mas amplio de nuevas situaciones y de nuevos contenidos.
La historia que se enseña en los niveles de educación secundaria presenta dificultades para llegar a utilizar el llamado pensamiento formal, que como se menciono con antelación, es la última etapa de desarrollo según la teoría de Piaget, por lo que las actividades deben proporcionarle los elementos para que vaya construyendo un sitio en la mente donde pueda desarrollar un pensamiento histórico.
La perspectiva cultural del estudiante permite realizar una construcción propia de los aspectos cognitivos y social que se va produciendo como resultado de sus disposiciones internas y de la interacción con el ambiente, en consecuencia el conocimiento es una construcción del ser humano que va realizando con lo que ya posee, es decir con lo que ya construyo anteriormente en relación con el medio que le rodea. Este proceso depende de los conocimientos previos y de la actividad nueva que vaya a resolver.
La calidad de la comprensión de los alumnos toma como base la capacidad para dominar y usar cuerpos de conocimiento que son valorados por su cultura, se basa en la capacidad para hacer un uso productivo de los conceptos, teorías, narraciones y procedimientos. Usar el conocimiento para comprometerse en un repertorio de desempeños valorados por la sociedad a la que pertenecen (Stone, Wiske. 1998: 220).
El proceso didáctico de la situación problema requiere de reconocer los aprendizajes previos, representaciones sociales iniciales, concepciones y suposiciones ya establecidas que forman la mente colectiva; porque tiene como objetivo crear nuevas representaciones o concepciones, por medio de un proceso de construcción de conocimientos, donde se va creando un proceso de equilibrio mejorado, haciendo cambios a las suposiciones ya establecidas. Así se pretende aprender historia a la vez que desarrollar las habilidades que se necesitan para comprender la historia.
El profesor para desarrollar en el alumno las habilidades necesarias para comprender la historia tomarà en cuenta la etapa cognitiva de los alumnos, así como sus saberes iniciales.
El maestro para utilizar la problematizaciòn como una estrategia de enseñanza, debe tomar conciencia de su práctica docente, transformar sus “saberes aprendidos” en “saberes a enseñar” , ahora se enfrenta con el reto de desarrollar objetivos cognitivos, es decir que va a contribuir al desarrollo del pensamiento critico, va enseñar a pensar a sus alumnos ya que a la vez que imparta contenido histórico incrementara las capacidades para usar la evidencia, evaluar interpretaciones, analizar el cambio.
El desarrollo, en los alumnos, de un espíritu critico y de la formación de la ciudadanía es uno de los objetivos de la docencia en esta estrategia de problematizaciòn, por lo que para elaborar esta propuesta el Profesor (a) debe reflexionar de la manera como se conduce en una sesión de enseñanza aprendizaje, organizar el tema a estudiar en conceptos fundamentales, darle un sentido, generar un proceso de investigación, usar las evidencias, analizar los cambios que se van generando y socializar los resultados.
La problematizaciòn o situación problema trata de ir mas allá de las representaciones que los alumnos tienen, ir construyendo conocimientos, causando un conflicto socio- cognitivo, donde existe un encuentro con lo nuevo, que busca el equilibrio entre lo que sabia y lo que esta aprendiendo, cambiando los paradigmas, creando nuevas representaciones, desarrollando un pensamiento complejo. A la vez enseñar datos importantes que respalden las interpretaciones, proporcionando los conceptos claves que apunten al conocimiento histórico.
LA HISTORIA SE CREA DESDE EL PRESENTE
La historia en rigor es lo que hacen y piensan los historiadores, es un continuo proceso del historiador y sus hechos, un diálogo entre el presente y el pasado que se efectúan dentro de cada historiador quien revisa e interpreta continuamente (Curtis. 1975: 226).
La historia es una comprensión de actos humanos en el pasado, es lo que permite tener una toma de conciencia de la condición humana en el pasado, una apreciación de cómo los problemas humanos han cambiado a través del tiempo y una percepción de cómo los hombres, mujeres y niños respondían a los sujetos del pasado. Esto lo sabemos en el presente, que es desde donde creamos a la Historia.
La historia y su objeto de estudio son los hombres en el tiempo. Siendo el tiempo el medio y la realidad completa de la historia, el lugar donde se le puede dar inteligibilidad (Bloch, 1995: 226). El historiador transforma su presente en experiencia histórica.; el presente siempre le pregunta al pasado. La historia es considerada una ciencia de cambio porque se observa que va del presente al pasado y del pasado al presente. El presente y el pasado de la historia están en un constante vaivén; el pasado y el presente no están inmóviles, están en constante movimiento, mientras el presente le pregunte al pasado. (Bloch, 1995: 226)
El conocimiento del pasado se encuentra en constante progreso, se va transformando, profundizado en el análisis los hechos sociales, de los textos, de los documentos. A la historia se le pregunta desde el presente para obtener una respuesta del pasado, comprender el mundo actual y tener una visión de un futuro.
Las fechas no tendrían sentido sino en relación con lo ocurrido dentro de éstas, en ese espacio se tiempo que se ocupa de la sucesión simultánea; el ritmo y la duración de los hechos.
La enseñanza de la historia debe ofrecer una conciencia colectiva, transformar el presente en una constante reflexión, una pregunta desde un presente para construir un pasado. Lo deseable seria que con las fuentes, los textos o con el material que se tenga, se vea a la historia desde un presente, utilizando la imaginación, este será un constante devenir entre el presente desde el que se interpreta el pasado que se analiza. La imaginación es lo que nos permite, crear, y recrear el pasado, desde varias visiones, ofreciendo la posibilidad de entender el tiempo histórico en sus diferentes dimensiones.
El presente existe en la investigación histórica de varias maneras y una de ellas la representan los modelos, representaciones sociales, teorías, racionalidades que hacen posible la construcción del pasado; por ello el pasado es y solo es, en referencia al presente que lo hace visible (pensable) (Salazar, Sotelo. 2006: 37).
EL PRESENTE VA MARCANDO LAS PREGUNTAS DEL PASADO
La primera tarea de la labor profesional del historiador es descubrir e identificar y discriminar las huellas del pasado, que son las evidencias sobre las que se trabajara. Un historiador para investigar, analizar, comprender y eventualmente explicar un suceso, un proceso, o una estructura, debe conocer los conceptos y la manera cognitiva de exceder a estos, mediante un método esencialmente inferencial lógico e interpretativo y en lo cual es imposible eliminar o neutralizar el estudio de la historia, que esta sujeto a su presente.
Si la materia de conocimientos de la historia científica no es ni puede ser el pasado, queda por establecer cual es el campo y los términos categoriales de esta disciplina, estos campos estarán constituidos por aquellos restos y trazas del pasado que pervive en nuestro presente en la forma de residuos materiales de huellas, de vestigios, trazas físicas, de ceremonias, ritos, etc. Moradiellos (2001) a esto le llama reliquias que significa lo que esta, lo que permanece, son la presencia viva del pasado en el presente y hace posible el conocimiento histórico
El historiador imagina una realidad pasada con los restos que posee, tiene que constreñirse a lo que es racional y coherente que ha sido trabajado por otros, de ahí parte para explicarse y explicar los supuestos que van construyendo a la historia y le va dando forma desde su presente, influido por su horizonte cultural, es decir, por sus saberes.
El fin de la construcción histórica es la reconstrucción del pasado tal como realmente fue o ha sido, debe formarse un puente que cubra la brecha entre un pasado cualquiera y el presente, que tenga continuidad con la parte del pasado que constituye el objeto de investigación histórica, por esto siempre es factible reconstruirlo, se basa en estas construcciones imaginarias, racionales o científicas; en estas construcciones esta como suelo seguro el presente desde el cual puede proyectarse un puente hacia el pasado. La investigación histórica, por tanto, requiere una doble construcción de un presente desde el cual emprender una indagación y de un pasado que sirva como posible objeto de investigación. El suceso es el objeto principal del estudio histórico.
El espacio es la primera coordenada, la segunda es el tiempo. En definitiva, hablar de tiempo es hablar de Historia. La tarea del historiador es la de enlazar tiempo y espacio, ser capaz de comprender y complicar, y enseñar que la mirada construye
(Lucien, Febvre. 1953).
La historia no se puede enseñar como una simple concatenación de hechos ordenados cronológicamente, ya que el proceso de construcción de la historia es un tiempo histórico en donde se estructuran elementos en un momento y un lugar determinado, que se analizan y relacionan a partir de un presente, otorgando al presente una constante interrogación.
La noción de tiempo histórico se opera desde el presente y dentro del contexto del tiempo histórico, esto implica el establecimiento de categorías y nociones temporales como; sucesión, simultaneidad, continuidad, además de examinar las coexistencias de diversas sociedades, la relatividad de las diferentes etapas históricas y la coordinación del proceso continuidad cambio estructural de los fenómenos.
Braudel (1989) califica la historia como dialéctica temporal, defiende el concepto de tiempo como uno de los conceptos centrales de la historia y distingue entre diferentes nociones de tiempo, tiempo corto, tiempo de larga duración, ciclos, interciclos, etc. Muchos grandes historiadores han considerado el tiempo histórico como la columna vertebral de la historia.
Se requiere de la adquisición de instrumentos y códigos que estimulen el tiempo histórico y la comprensión de la cronología para entender la duración de los grandes periodos. Con esto se quiere señalar que la temporalidad de la historia no esta divorciada con la división cronológica de la historia, al contrario esta permite acceder al individuo a un espacio delimitado para su contextualizaciòn y comprensión.
Aisenberg y Alderoki (1998) señalan que la enseñanza de la historia presenta una dificultad propia; el proceso de construcción de la temporalidad, que esta entendida como el tiempo histórico, como una simple concatenación de hechos ordenados cronológicamente y no como un tiempo concebido como un presente y un pasado entendido como estructura e interrelación de elementos en un momento y un lugar determinado.
Algunos profesores tienden a restar la importancia que tienen las fechas históricas en sus clases o programaciones. Sostienen que en sus clases no dan ninguna preponderancia a estos datos, ya que carecen de valor por si mismos. Sin embargo ignoran dos matizaciones: a) las fechas deben ayudar al alumno a situar temporalmente a los acontecimientos en el continuo de la historia; y b) existe un reducido conjunto de fechas importantes, verdaderos hitos históricos, que todo alumno debe conocer. A pesar de que algunos de los profesores manifiestan que no son importantes las fechas históricas en sus clases, hay que reconocer que en los libros de texto y en las explicaciones de los profesores se siguen utilizando excesivamente las fechas. Además aparece una legión de conceptos temporales: calendarios, eras duraciones, cambios temporales y periodos de tiempo sin cambios aparentes, los ritmos históricos, etc. Sin embargo, los alumnos tanto niños como adolescentes tienen una percepción muy deformada de las nociones temporales que resultan en la mayoría de los casos mucha mas difíciles de lo que pudiera pensarse, incluso mas complicadas de lo que piensan los profesores a pesar de que en general siempre han puesto de manifiesto la dificultad de sus alumnos para comprender estos conceptos." (Carretero, 1989: 103-137)
Es importante tener presente que al historiador le interesan el cambio y la continuidad de los fenómenos en el tiempo, es decir, las estructuras temporales y relaciones con otras. El investigar esta en el mundo de lo que fue y es. Analizar es hacer historia.
LA HISTORIA COMO ACTO INTERPRETATIVO
El historiador es quien concede la importancia a los hechos y a los documentos a los que al preguntárseles se convierten en datos y fuentes. El testimonio va más allá de ser un solo texto, es en la interpretación debe presentar su conciencia.
Dentro de una misma historia pueden darse varias interpretaciones, ya que como se había mencionado anteriormente el objetivo de la historia no son los hechos sino el hombre. Se debe construir una historia poniendo atención en las mentalidades, en las costumbres y partir de interrogantes que generen nuevos conflictos y nuevas preguntas
Una escuela que le acercara al conocimiento del pasado es la escuela de los Annales: La historia de los annales se caracteriza por su interés en la vida cotidiana, y en la economía social, frente a la historia política y concede atención a las mentalidades, a las técnicas y a las costumbres. El estudio de lo colectivo como protagónico, de la vida cotidiana, de las manifestaciones culturales frente al relato de acontecimientos, donde el objetivo no son los hechos sino el hombre (Aguirre Rojas, 2000: 226)
La historia en cuanto a disciplina persigue el estudio racional abierto y crítico del pasado, para lo cual emplean procedimientos rigurosos de análisis e interpretación. La educación histórica parece por tanto necesaria porque la historia es simplemente la investigación racional del pasado y puesto que no podemos escapar del pasado, debemos ambicionar el mejor conocimiento que sea posible obtener, es por esa razón que resulta extraño preguntarse para que sirve la historia y por qué debe estudiarse, si nuestro conocimiento del mundo actual nunca es instantáneo y conlleva, se quiera o no, alguna concepción sustantiva del pasado, en tal caso ser históricamente ignorante es simplemente ser ignorante (Carretero, 1985).
Las interrogantes van dirigidas a las cosas, a los personajes, a los lugares, a todo lo que estuvo en ese ayer, en ese lapso de tiempo; esto va a traer como resultado varias versiones, un solo acontecimiento tiene varias posturas y por consecuencia diferentes interpretaciones.
En ese “taller” de transformación de un pasado inerte a un pasado vivo, al cual se le pregunta desde el presente, se necesita de la conciencia y de la reflexión para poder acceder a la enseña de la historia.
Un pensamiento histórico, se cuestiona acerca de un momento que ha ocurrido en algún tiempo y en algún lugar, no necesariamente el interés del que aprende va desde al origen hasta el presente, existen momentos que significan mas, ya sea por la historia personal de quien lo estudia, por su contexto social y /o por su bagaje cultural. El historiador no se interesa por todo, sino por un episodio que llama su atención; Miguel Ramos, historiador especialista en las órdenes religiosas que llegaron a México durante la conquista, después reflexionar acerca de su quehacer, respondió que su especialización en las ordenes religiosas obedecía a que ese tema en especial “lo había buscado”, luego agregó que desde niño en su escuela los poemas que interpretaban eran de origen religioso y que siempre tuvo contacto con este medio que fue lo que influyo en él para que se dedicara específicamente a tomar como objeto de estudio las ordenes religiosas, también recuerda que cuando joven tuvo acceso a libros que se referían a la religión católica y fue de lo que se “nutrió” en su juventud, así que cuando tiene que elegir un tema lo hace desde lo que conocía, lo que había influido en él. Mientras que Carlos Martínez Assad contestó que su estudio especializado en las esculturas que se encuentran en la Avenida Reforma en la ciudad de México, quizá se deba a que de pequeño acompañó a su padre a la ceremonia donde la escultura del Ángel de la Independencia fue colocada nuevamente, ya que se había caído durante un fuerte temblor en el año de 1956, esta acto de reinauguración de la columna de la independencia le impacto e influyo en él, y es por ello que siempre se sintió atraído por el arte que transcurriera en la Avenida Reforma.
Estos dos ejemplos corresponden a la contextualizaciòn a la carga intrínseca de ser uno mismo, ser producto de nuestra experiencia de vida. Uno no se puede separar del contexto ni de su historia de vida, así que el historiador investiga desde su presente, desde su contexto, con su vida de historia.
La reconstrucción del pasado esta cargada de la historia de vida de quien realiza la interpretación, no se puede separar el estudio de los sujetos y estos de su contexto.
El presente mantiene una constante comunicación con el pasado a través de las interpretaciones. Por esta razón existen diferencias entre los historiadores, porque no utilizan un solo método para un solo tema, no tienen una visión única y como la historia es en rigor lo que hacen y piensan los historiadores, pues existen varias interpretaciones, es un continuo proceso del historiador y sus hechos, un diálogo entre el presente y el pasado que se efectúan dentro de cada historiador quien revisa e interpreta continuamente (Curtis, 1975: 226).
La disciplina que nos ocupa se auxilia de la antropología, la lingüística, la geografía entre otras que se van relacionando los diversos temas como las tradiciones y costumbres, las mentalidades, la vida cotidiana etcétera. El trabajo del historiador es un trabajo comparativo entre las teorías y obras que tiene que leer y releer, así como los métodos que utiliza para la investigación, enfrentándolo continuamente a lo que había investigado, dando diferentes interpretaciones hasta encontrar la que responda de mejor manera a las interrogantes. Es una constante búsqueda, se van concatenando como piezas de rompecabezas, auxiliándose de la metodología para obtener los datos. Hace una compilación detallada, narra el esfuerzo de unir todo, de la búsqueda de datos, las concordancias y las hipótesis que se van reforzando. Llegando a grandes conclusiones que muchas veces se plasmaran en un articulo para una publicación, aunque bien se dice que la investigación final todavía esta en construcción (Curtis, 1975: 226).
El autor necesita testimonios a los cuales el historiador les concede importancia, los hechos son el resultado de un trabajo que va siendo conducido por el historiador que va interrogando y dándole una forma, en un tercer momento la interpretación que es la explicación del historiador. La historia esta siempre bajo el contexto y la influencia de su tiempo, es decir que la interpretación obedece al presente donde esta parado y al horizonte cultural del historiador.
Cuando la historia ignora la labor del historiador, confunde las fuentes, desconoce el carácter interpretativo y deja a un lado los aspectos causales de tipo estructural entonces es de carácter factual, es decir solo se muestra el hecho sin un contexto; esto es lo que en continuas ocasiones mostramos a los alumnos, el acontecimiento sin referente que sirva para su comprensión, interpretación, para que el acto sea parte de alguna respuesta que se pudiera ir uniendo con otras.
Es esencial reconocer la afirmación que hace Bloch; el historiador concede la importancia a los hechos y a los documentos a los que al preguntar se les convierte en datos y fuentes. El testimonio va más allá de ser un solo texto, gracias a la interpretación del historiador. El historiador queda bajo la influencia de la época en que vive.
La enseñanza de la historia que es esencial para formar la conciencia histórica reflexiva. La historia debe ser enseñanza desde los primeros años, dándole los elementos para continuar (Bloch, 1995: 226).
Para entender a la historia como un acto interpretativo es indispensable subrayar la distancia que separa a la historia de otras disciplinas. Buscar al historiador como un hombre de trabajo con objetivos científicos. Definir la diferencia entre las ciencias sociales y las naturales para poder saber cual es la estructura, cuales son los procesos de desarrollo cognitivo, el razonamiento y la solución de problemas de las ciencias sociales.
La diferencia más obvia entre las ciencias sociales y naturales (Díaz Barriga, 1998) que en la historia y en las ciencias sociales no se realizan experimentos, ni se puede aplicar al aislamiento manipulación y control de variables, sino que se utilizan estrategias alternativas de reconstrucción e inferencia de los hechos, mediante la obtención y prueba de evidencias recuperadas de diferentes fuentes.
El objeto social es un entramado de relaciones significativas, de las cuales forma parte activa el propio sujeto cognoscente, de ahí que resulte difícil la posición de objetividad y neutralidad pretendida en las ciencias naturales o las matemáticas. Estos ámbitos de conocimiento son gobernados por leyes de distinta índole; las relaciones causales y predictibilidad de los hechos son igualmente diferentes.
Distinguir entre las ciencias sociales y las naturales ayudara a reconocer que cada una tiene su método de conocimiento. A cada ciencia le corresponde un campo categorial con una multiplicidad de términos. Las ciencias humanas son ajenas a la lógica matemática, las ciencias humanas operan de manera diferente (Moradiellos. 2001: 49).
El historiador imagina una realidad pasada con los restos que posee, tiene que constreñirse a lo que es racional y coherentemente relacionable que ha sido trabajado por otros (Salazar, 2006:41). Un texto para que sea histórico tiene que obedecer ciertas pautas y a algunos límites, los que le imponen la realidad personal y social que pretende recrear. Realizando una interpretación del pasado en el presente sujeto al contexto, a la carga intrínseca del ser, a la experiencia de vida, a la curiosidad, al interés, al bagaje cultural de quien lo investiga e interpreta.
LA HISTORIA ES INVESTIGACION QUE SE PROBLEMATIZA LA REALIDAD
La Historia es como un rompecabezas que se va armando, el historiador es el que le da sentido a los datos que va encontrando y los va uniendo, se auxilia de otras disciplinas, sigue una metodología, formula hipótesis que va reforzando o destituyendo, según sea el caso. El estudioso necesita testimonios los cuales va interrogando y dando forma, los interpreta y llega a conclusiones que tiene que presentar, su investigación servirá a otros, para así seguir construyendo la historia.
El historiador para construir una interpretación debe constatar el pasado, para esto necesita tener alerta los sentidos, buscar testimonios para reconstruir, basarse en los saberes de otras mentes humanas, saber hacer preguntas a los textos, a las fuentes, a los actos, a las palabras, a las imágenes, huesos, utensilios, que son huellas para el observador y que por medio de analogías pueden recrear un acontecimiento.
El conocimiento del pasado esta en constante progreso, se va transformando, profundizando en el análisis de los hechos sociales, de los textos, de los documentos. El interrogatorio va dirigido a todo lo que pueda ayudar a responder como los libros, los actos, las palabras, las imágenes, los escritos, los huesos, los utensilios en fin todas las reliquias que tenga al alcance el historiador en su mente las convertirá en huellas o pistas que permitan construir una historia que será base para otras nuevas a las que en todo momento se les podrá preguntar, no estarán estáticas, será un constante movimiento intelectual, donde las habilidades históricas estarán siempre en desarrollo. Se trata de transformar un pasado estático en un pasado vivo al que se le pueda preguntar, al que se accede por medio de la conciencia y la reflexión. Un investigador solo podrá investigar, analizar, comprender y eventualemente explicar un suceso un proceso, o una estructura si conoce lo que significan operativamente expresiones, conceptos y frases que necesita para describir, para escribir la historia.
La historia construye un pasado histórico a partir de las reliquias de las pruebas legadas por el pasado que están en el presente, mediante un método, como se mencionó anteriormente, inferencial e interpretativo y en el cual es imposible eliminar o neutralizar al propio sujeto gnoseológico, una labor de interpretación lógica (Moradiellos, 2001:73).
Se pretende generar estrategias que guíen al alumno para que construya su aprendizaje, que permitan cambiar la enseñanza para modificar de manera simultánea el aprendizaje. Las estrategias son las que surtirán los elementos que se requieren para comprender el pasado, para que sea un constante diálogo entre los hechos y el estudioso, va utilizando el razonamiento para ordenar y sistematizar los saberes para su análisis y reflexión, así mismo se requiere que los alumno desarrollen las habilidades del pensamiento histórico, para que accedan al pasado, teniendo en cuenta que el pasado es y sólo en referencia al presente que lo hace inteligible.
Carretero (1983) señala que la historia que se enseña en los niveles de secundaria, requiere de actividades cognitivas mucho más complicado, los conceptos que presentan los contenidos son muy complejos, sobre todo si se observan las dificultades psicológicas que tienen un buen número de adolescentes para llegar a utilizar el llamado pensamiento formal; la última etapa según la teoría de Piaget.
Las habilidades cognitivas propias del aprendizaje de la Historia son las siguientes; noción de tiempo histórico, razonamiento relativista, explicación histórica, empatìa ante agentes históricos, causalidad, razonamiento crítico son algunas de las habilidades cognitivas propias del aprendizaje de la Historia.
Reconocer los objetivos de la historia como ciencia social que comprende el pasado y que aporta en la transformación del presente, que fomenta la conciencia, que forma sujetos activos a través de la reflexión, que reconoce la importancia de la memoria como la manera de aproximarse al conocimiento del pasado. Tambièn es vital reconocer la postura que va a tener para aproximarse al conocimiento del pasado, para saber cuales son las habilidades cognitivas que necesita desarrollar. Teniendo en cuenta que la historia es un vasto, constante y creciente deposito de información acerca de las personas y acontecimientos del pasado se aspira generar estrategias de construcción del conocimiento histórico en las que se plante una situación de instrucción como un conjunto de disyuntivas tales como abandonar los textos por fuentes o reemplazar las exposiciones del profesor por las intervenciones de los estudiantes, enfrentando las dificultades que conlleva el reto de aprender historia y desarrollar la habilidades que permitan la comprensión de la historia.
La historia se esfuerza por la objetividad preguntándose por lo que nos pasa en el tiempo, por reconstruir el pasado que ha dejado reconstruir por medio de la memoria de la experiencia humana. La historia busca ante todo la inteligibilidad de la realidad, para dar inteligentibilidad a un hec