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La Coctelera

PROPUESTA DE INTERVENCION PEDAGOGICA; LA PROBLEMATIZACION COMO ESTRATEGIA EN LA ENSEÑANZA DE LA HISTORIA EN TERCER GRADO DE SECUNDARIA, UTILIZANDO COMO REFERENTE EL TEMA DEL PORFIRIATO

El pasado existe entre nosotros y en nosotros. La enseñanza de la historia merece la atención conjunta de historiadores, pedagogos y psicólogos. El profesor (a) debe tomar en cuenta los estudios del desarrollo del niño, los estadios intelectuales que atraviesa, además de dominar los contenidos para que sea en realidad la toma de conciencia hacia el pasado.

El maestro ha de conseguir esa toma de conciencia de una mente inquieta, como la del alumno, enseñándolo a que se pregunte, interrogue, obtenga respuestas, formule hipótesis, interprete, obtenga nuevas interrogantes y despierte en él el interés por cuestionar todo lo que va aprendiendo, interrogar supone analizar.

LA PROBLEMATIZACIÒN; SUPUESTOS TEORICOS DESDE CONSTRUCTIVISMO:

Las teorías del desarrollo cognoscitivo de Piaget, de Vygostky y de Ausubel son las bases psicológicas que utilizaremos para estudiar el enfoque constructivista en el proceso de enseñanza-aprendizaje de esta propuesta de intervención pedagógica que plantea como estrategia la problematizaciòn en la enseñanza de la Historia.

Los constructivistas afirman que los niños (as) deben formar su propio conocimiento del mundo donde viven, los adultos orientan este proceso al ofrecerle la estructura y apoyo necesario.

Las teorìas de Piaget y Vygotsky se centran en los cambios cualitativos del pensamiento del niño.

Piaget ha suscitado controversias y criticas, pese a ello, ofrece una excelente descripción del pensamiento del niño en varias edades, que ha servido de base a otras teorías. Afirmó que el desarrollo limita lo que el niño puede aprender de sus experiencias sociales pues lo coloca en una situación de conocimiento autónomo. Propone dos principios fundamentales que rigen el desarrollo intelectual: la organización y la adaptación. Conforme va madurando el niño, sus esquemas de conocimiento se integran y se reorganizan creando sistemas mas complejos y adaptables al ambiente. La adaptación de los esquemas se da a través de la asimilación y de la acomodación.

En el primer proceso, el niño moldea la información, para que encaje en sus estructuras actuales del conocimiento. En el segundo proceso, modifica sus esquemas para restaurar un estado de equilibrio. La asimilación y la acomodación explican los cambios de la cognición en todas las edades.

La etapa que nos ocupa en esta propuesta de intervención pedagógica es la del adolescente, según Piaget, este es la última etapa de desarrollo cognitivo; la de las operaciones formales, en la que ya pueden pensar en los objetos abstractos, en eventos y en conceptos. Adquieren diferentes capacidades como; usar la lógica proposicional, la inducción, la deducción y el razonamiento combinatorio. Es este periodo donde se puede razonar sobre el propio proceso de pensamiento.

Entre las principales aportaciones de Piaget a la educación están las siguientes ideas:

ü El niño debe construir activamente el conocimiento.

ü Los educadores deben ayudarle a aprender a aprender.

ü Las actividades de aprendizaje deben adecuarse al nivel del desarrollo conceptual

ü La interacción con los compañeros contribuyen al desarrollo cognoscitivo.

La teoría de Piaget pone de relieve la función del profesor en el proceso de aprendizaje como; organizador, colaborador, estimulador y guía.

Esta teoría piagetana ha tenido mucha influencia en las tendencias constructivistas que a su vez se han elaborado utilizando exclusivamente tareas procedentes de las ciencias naturales, la lógica y las matemáticas sin tomar en cuenta contenidos históricos aunque si contempla las representaciones sociales.

La investigación sobre el pensamiento del adolescente, al menos a partir de la década de los 50, ha sido guiada principalmente por el paradigma piagetano del pensamiento formal, bajo este enfoque se planea una continua construcción del conocimiento por parte del sujeto, mediante procesos de equilibraciòn (asimilación y acomodación), estructurar esquemas previos, en el caso del pensamiento formal se enfatiza el estudio sistemático de la inducción de diversas nociones físicas(Díaz, Barriga. 1993).

Vygotsky concede más importancia a las interacciones sociales. El conocimiento no se construye de modo individual, sino que se coconstruye entre dos personas o más. El recuerdo, la solución de problemas, la planeaciòn y el pensamiento abstracto tienen un origen social.

En la teoría de Vygostky, las funciones cognoscitivas elementales se transforman en actividades de orden superior a través de las interacciones con adultos y compañeros que tengan mayor conocimiento.

La internalizaciòn es un proceso que consiste en construir una representación interna (cognoscitiva) de las acciones físicas o de las operaciones mentales que ocurren inicialmente en las interacciones sociales. Los niños internalizan los elementos de la interacciones sociales y así aprenden a regular su conducta y su pensamiento.

Vygotsky describió los cambios evolutivos en el pensamiento del niño en función de las herramientas culturales con que interpreta el mundo. Las herramientas técnicas generalmente sirven para modificar los objetos o dominar el entorno, mientras que las herramientas psicológicas sirven para organizar las conductas o el pensamiento.

En la teoría de Vygotsky la sociedad moldea la mente del niño transmitiéndole las herramientas idóneas para que funcione en ella. La historia de la cultura y las experiencias infantiles son importantes para comprender el desarrollo cognoscitivo del niño, para medir el avance progresivo del individuo, Vygostky toma como parámetro el lenguaje, considerando que es la herramienta psicológica que más profundamente influye en el desarrollo cognoscitivo del niño. La tercera etapa es la que nos ocupa, en ésta, el adolescente ya usa el habla interna (pensamientos verbales) para dirigir su pensamiento y acciones.

También utilizó una zona de desarrollo próximo para destinar la diferencia entre lo que en el niño puede hace por si mismo y lo que hace con ayuda.

Si el adulto o compañero le ofrece el apoyo u orientación idóneos, generalmente podrá alcanzar un nivel de desempeño por su cuenta. Supuso que las interacciones con los adultos y con los compañeros en la zona de desarrollo proximal sirven para lograr niveles superiores en el funcionamiento mental.

Para Vygotsky la instrucción por parte de compañeros o adultos conocedores constituye la esencia del desarrollo cognoscitivo.

Sus principales aportaciones para la educación

ü La función del habla privada en el desarrollo cognoscitivo

ü La importancia de la participación guiada y de la asistencia (soporte)

ü La importancia que las interacciones con los compañeros tienen en el desarrollo cognoscitivo (Meece, Judith. 2000).

El alumno va haciendo una construcción propia que se va produciendo día a día como resultado de la interacción entre los esquemas que ya posee, como lo que anteriormente ya construyó en su relación con el medio que le rodea y la nueva tarea o actividad a resolver, de esta manera obtiene una producto de construcción cognitiva que le permite formar un nuevo esquema y así sucesivamente

Ausubel postula que el aprendizaje implica una reestructuración activa de las percepciones, ideas, conceptos y esquemas que el aprendiz tiene en su estructura cognitiva. La nueva información debe relacionarse de modo no arbitrario y sustancial con lo que el alumno ya sabe, dependiendo también de la disposición (motivación y actitud) de este por aprender, así como de la naturaleza de los materiales o contenidos de aprendizaje (Díaz, Barriga. 2002: 36). Para que un aprendizaje sea significativo deben cumplirse las condiciones señaladas por Ausubel: el contenido de aprendizaje debe ser potencialmente significativo, tanto desde el punto de vista lógico (el contenido debe ser portador de significados) como desde el punto de vista psicológico (debe haber en la estructura cognoscitiva del alumno) elementos que se relacionen de forma sustantiva y no arbitraria con el contenido; el alumno ha de tener una disposición favorable para realizar aprendizajes significativos.

El proceso mediante el cual se produce el aprendizaje significativo requiere una intensa actividad mental constructiva por parte del alumno, que debe establecer relaciones sustantivas y no arbitrarias entre el nuevo contenido y en los elementos ya disponibles de su estructura cognoscitiva. La actividad mental constructiva implica psíquicamente al alumno en su totalidad y pone en marcha tanto procesos cognoscitivos como afectivos y emocionales.

La disposición favorable del alumno para realizar aprendizajes significativos está estrechamente ligada con el sentido que puede atribuir a los contenidos, la atribución del sentido se relaciona a su vez con los componentes motivacionales, afectivos y relacionales del acto de aprendizaje por lo que la construcción de significados y la atribución del sentido son dos aspectos indisociables del aprendizaje escolar (Coll, Cesar. 1997: 36).

La significatividad del aprendizaje escolar esta directamente relacionada con su funcionalidad, es decir con la posibilidad de utilizar los aprendizajes realizados cuando las circunstancias así lo pidan, cuanto mas numerosas y complejas sean las relaciones establecidas en el nuevo contenido de aprendizaje y los elementos de la estructura cognoscitiva, tanto mayor será la funcionalidad, pues podrá relacionarse con un abanico mas amplio de nuevas situaciones y de nuevos contenidos.

La historia que se enseña en los niveles de educación secundaria presenta dificultades para llegar a utilizar el llamado pensamiento formal, que como se menciono con antelación, es la última etapa de desarrollo según la teoría de Piaget, por lo que las actividades deben proporcionarle los elementos para que vaya construyendo un sitio en la mente donde pueda desarrollar un pensamiento histórico.

La perspectiva cultural del estudiante permite realizar una construcción propia de los aspectos cognitivos y social que se va produciendo como resultado de sus disposiciones internas y de la interacción con el ambiente, en consecuencia el conocimiento es una construcción del ser humano que va realizando con lo que ya posee, es decir con lo que ya construyo anteriormente en relación con el medio que le rodea. Este proceso depende de los conocimientos previos y de la actividad nueva que vaya a resolver.

La calidad de la comprensión de los alumnos toma como base la capacidad para dominar y usar cuerpos de conocimiento que son valorados por su cultura, se basa en la capacidad para hacer un uso productivo de los conceptos, teorías, narraciones y procedimientos. Usar el conocimiento para comprometerse en un repertorio de desempeños valorados por la sociedad a la que pertenecen (Stone, Wiske. 1998: 220).

El proceso didáctico de la situación problema requiere de reconocer los aprendizajes previos, representaciones sociales iniciales, concepciones y suposiciones ya establecidas que forman la mente colectiva; porque tiene como objetivo crear nuevas representaciones o concepciones, por medio de un proceso de construcción de conocimientos, donde se va creando un proceso de equilibrio mejorado, haciendo cambios a las suposiciones ya establecidas. Así se pretende aprender historia a la vez que desarrollar las habilidades que se necesitan para comprender la historia.

El profesor para desarrollar en el alumno las habilidades necesarias para comprender la historia tomarà en cuenta la etapa cognitiva de los alumnos, así como sus saberes iniciales.

El maestro para utilizar la problematizaciòn como una estrategia de enseñanza, debe tomar conciencia de su práctica docente, transformar sus “saberes aprendidos” en “saberes a enseñar” , ahora se enfrenta con el reto de desarrollar objetivos cognitivos, es decir que va a contribuir al desarrollo del pensamiento critico, va enseñar a pensar a sus alumnos ya que a la vez que imparta contenido histórico incrementara las capacidades para usar la evidencia, evaluar interpretaciones, analizar el cambio.

El desarrollo, en los alumnos, de un espíritu critico y de la formación de la ciudadanía es uno de los objetivos de la docencia en esta estrategia de problematizaciòn, por lo que para elaborar esta propuesta el Profesor (a) debe reflexionar de la manera como se conduce en una sesión de enseñanza aprendizaje, organizar el tema a estudiar en conceptos fundamentales, darle un sentido, generar un proceso de investigación, usar las evidencias, analizar los cambios que se van generando y socializar los resultados.

La problematizaciòn o situación problema trata de ir mas allá de las representaciones que los alumnos tienen, ir construyendo conocimientos, causando un conflicto socio- cognitivo, donde existe un encuentro con lo nuevo, que busca el equilibrio entre lo que sabia y lo que esta aprendiendo, cambiando los paradigmas, creando nuevas representaciones, desarrollando un pensamiento complejo. A la vez enseñar datos importantes que respalden las interpretaciones, proporcionando los conceptos claves que apunten al conocimiento histórico.

LA HISTORIA SE CREA DESDE EL PRESENTE

La historia en rigor es lo que hacen y piensan los historiadores, es un continuo proceso del historiador y sus hechos, un diálogo entre el presente y el pasado que se efectúan dentro de cada historiador quien revisa e interpreta continuamente (Curtis. 1975: 226).

La historia es una comprensión de actos humanos en el pasado, es lo que permite tener una toma de conciencia de la condición humana en el pasado, una apreciación de cómo los problemas humanos han cambiado a través del tiempo y una percepción de cómo los hombres, mujeres y niños respondían a los sujetos del pasado. Esto lo sabemos en el presente, que es desde donde creamos a la Historia.

La historia y su objeto de estudio son los hombres en el tiempo. Siendo el tiempo el medio y la realidad completa de la historia, el lugar donde se le puede dar inteligibilidad (Bloch, 1995: 226). El historiador transforma su presente en experiencia histórica.; el presente siempre le pregunta al pasado. La historia es considerada una ciencia de cambio porque se observa que va del presente al pasado y del pasado al presente. El presente y el pasado de la historia están en un constante vaivén; el pasado y el presente no están inmóviles, están en constante movimiento, mientras el presente le pregunte al pasado. (Bloch, 1995: 226)

El conocimiento del pasado se encuentra en constante progreso, se va transformando, profundizado en el análisis los hechos sociales, de los textos, de los documentos. A la historia se le pregunta desde el presente para obtener una respuesta del pasado, comprender el mundo actual y tener una visión de un futuro.

Las fechas no tendrían sentido sino en relación con lo ocurrido dentro de éstas, en ese espacio se tiempo que se ocupa de la sucesión simultánea; el ritmo y la duración de los hechos.

La enseñanza de la historia debe ofrecer una conciencia colectiva, transformar el presente en una constante reflexión, una pregunta desde un presente para construir un pasado. Lo deseable seria que con las fuentes, los textos o con el material que se tenga, se vea a la historia desde un presente, utilizando la imaginación, este será un constante devenir entre el presente desde el que se interpreta el pasado que se analiza. La imaginación es lo que nos permite, crear, y recrear el pasado, desde varias visiones, ofreciendo la posibilidad de entender el tiempo histórico en sus diferentes dimensiones.

El presente existe en la investigación histórica de varias maneras y una de ellas la representan los modelos, representaciones sociales, teorías, racionalidades que hacen posible la construcción del pasado; por ello el pasado es y solo es, en referencia al presente que lo hace visible (pensable) (Salazar, Sotelo. 2006: 37).

EL PRESENTE VA MARCANDO LAS PREGUNTAS DEL PASADO

La primera tarea de la labor profesional del historiador es descubrir e identificar y discriminar las huellas del pasado, que son las evidencias sobre las que se trabajara. Un historiador para investigar, analizar, comprender y eventualmente explicar un suceso, un proceso, o una estructura, debe conocer los conceptos y la manera cognitiva de exceder a estos, mediante un método esencialmente inferencial lógico e interpretativo y en lo cual es imposible eliminar o neutralizar el estudio de la historia, que esta sujeto a su presente.

Si la materia de conocimientos de la historia científica no es ni puede ser el pasado, queda por establecer cual es el campo y los términos categoriales de esta disciplina, estos campos estarán constituidos por aquellos restos y trazas del pasado que pervive en nuestro presente en la forma de residuos materiales de huellas, de vestigios, trazas físicas, de ceremonias, ritos, etc. Moradiellos (2001) a esto le llama reliquias que significa lo que esta, lo que permanece, son la presencia viva del pasado en el presente y hace posible el conocimiento histórico

El historiador imagina una realidad pasada con los restos que posee, tiene que constreñirse a lo que es racional y coherente que ha sido trabajado por otros, de ahí parte para explicarse y explicar los supuestos que van construyendo a la historia y le va dando forma desde su presente, influido por su horizonte cultural, es decir, por sus saberes.

El fin de la construcción histórica es la reconstrucción del pasado tal como realmente fue o ha sido, debe formarse un puente que cubra la brecha entre un pasado cualquiera y el presente, que tenga continuidad con la parte del pasado que constituye el objeto de investigación histórica, por esto siempre es factible reconstruirlo, se basa en estas construcciones imaginarias, racionales o científicas; en estas construcciones esta como suelo seguro el presente desde el cual puede proyectarse un puente hacia el pasado. La investigación histórica, por tanto, requiere una doble construcción de un presente desde el cual emprender una indagación y de un pasado que sirva como posible objeto de investigación. El suceso es el objeto principal del estudio histórico.

El espacio es la primera coordenada, la segunda es el tiempo. En definitiva, hablar de tiempo es hablar de Historia. La tarea del historiador es la de enlazar tiempo y espacio, ser capaz de comprender y complicar, y enseñar que la mirada construye

(Lucien, Febvre. 1953).

La historia no se puede enseñar como una simple concatenación de hechos ordenados cronológicamente, ya que el proceso de construcción de la historia es un tiempo histórico en donde se estructuran elementos en un momento y un lugar determinado, que se analizan y relacionan a partir de un presente, otorgando al presente una constante interrogación.

La noción de tiempo histórico se opera desde el presente y dentro del contexto del tiempo histórico, esto implica el establecimiento de categorías y nociones temporales como; sucesión, simultaneidad, continuidad, además de examinar las coexistencias de diversas sociedades, la relatividad de las diferentes etapas históricas y la coordinación del proceso continuidad cambio estructural de los fenómenos.

Braudel (1989) califica la historia como dialéctica temporal, defiende el concepto de tiempo como uno de los conceptos centrales de la historia y distingue entre diferentes nociones de tiempo, tiempo corto, tiempo de larga duración, ciclos, interciclos, etc. Muchos grandes historiadores han considerado el tiempo histórico como la columna vertebral de la historia.

Se requiere de la adquisición de instrumentos y códigos que estimulen el tiempo histórico y la comprensión de la cronología para entender la duración de los grandes periodos. Con esto se quiere señalar que la temporalidad de la historia no esta divorciada con la división cronológica de la historia, al contrario esta permite acceder al individuo a un espacio delimitado para su contextualizaciòn y comprensión.

Aisenberg y Alderoki (1998) señalan que la enseñanza de la historia presenta una dificultad propia; el proceso de construcción de la temporalidad, que esta entendida como el tiempo histórico, como una simple concatenación de hechos ordenados cronológicamente y no como un tiempo concebido como un presente y un pasado entendido como estructura e interrelación de elementos en un momento y un lugar determinado.

Algunos profesores tienden a restar la importancia que tienen las fechas históricas en sus clases o programaciones. Sostienen que en sus clases no dan ninguna preponderancia a estos datos, ya que carecen de valor por si mismos. Sin embargo ignoran dos matizaciones: a) las fechas deben ayudar al alumno a situar temporalmente a los acontecimientos en el continuo de la historia; y b) existe un reducido conjunto de fechas importantes, verdaderos hitos históricos, que todo alumno debe conocer. A pesar de que algunos de los profesores manifiestan que no son importantes las fechas históricas en sus clases, hay que reconocer que en los libros de texto y en las explicaciones de los profesores se siguen utilizando excesivamente las fechas. Además aparece una legión de conceptos temporales: calendarios, eras duraciones, cambios temporales y periodos de tiempo sin cambios aparentes, los ritmos históricos, etc. Sin embargo, los alumnos tanto niños como adolescentes tienen una percepción muy deformada de las nociones temporales que resultan en la mayoría de los casos mucha mas difíciles de lo que pudiera pensarse, incluso mas complicadas de lo que piensan los profesores a pesar de que en general siempre han puesto de manifiesto la dificultad de sus alumnos para comprender estos conceptos." (Carretero, 1989: 103-137)

Es importante tener presente que al historiador le interesan el cambio y la continuidad de los fenómenos en el tiempo, es decir, las estructuras temporales y relaciones con otras. El investigar esta en el mundo de lo que fue y es. Analizar es hacer historia.

LA HISTORIA COMO ACTO INTERPRETATIVO

El historiador es quien concede la importancia a los hechos y a los documentos a los que al preguntárseles se convierten en datos y fuentes. El testimonio va más allá de ser un solo texto, es en la interpretación debe presentar su conciencia.

Dentro de una misma historia pueden darse varias interpretaciones, ya que como se había mencionado anteriormente el objetivo de la historia no son los hechos sino el hombre. Se debe construir una historia poniendo atención en las mentalidades, en las costumbres y partir de interrogantes que generen nuevos conflictos y nuevas preguntas

Una escuela que le acercara al conocimiento del pasado es la escuela de los Annales: La historia de los annales se caracteriza por su interés en la vida cotidiana, y en la economía social, frente a la historia política y concede atención a las mentalidades, a las técnicas y a las costumbres. El estudio de lo colectivo como protagónico, de la vida cotidiana, de las manifestaciones culturales frente al relato de acontecimientos, donde el objetivo no son los hechos sino el hombre (Aguirre Rojas, 2000: 226)

La historia en cuanto a disciplina persigue el estudio racional abierto y crítico del pasado, para lo cual emplean procedimientos rigurosos de análisis e interpretación. La educación histórica parece por tanto necesaria porque la historia es simplemente la investigación racional del pasado y puesto que no podemos escapar del pasado, debemos ambicionar el mejor conocimiento que sea posible obtener, es por esa razón que resulta extraño preguntarse para que sirve la historia y por qué debe estudiarse, si nuestro conocimiento del mundo actual nunca es instantáneo y conlleva, se quiera o no, alguna concepción sustantiva del pasado, en tal caso ser históricamente ignorante es simplemente ser ignorante (Carretero, 1985).

Las interrogantes van dirigidas a las cosas, a los personajes, a los lugares, a todo lo que estuvo en ese ayer, en ese lapso de tiempo; esto va a traer como resultado varias versiones, un solo acontecimiento tiene varias posturas y por consecuencia diferentes interpretaciones.

En ese “taller” de transformación de un pasado inerte a un pasado vivo, al cual se le pregunta desde el presente, se necesita de la conciencia y de la reflexión para poder acceder a la enseña de la historia.

Un pensamiento histórico, se cuestiona acerca de un momento que ha ocurrido en algún tiempo y en algún lugar, no necesariamente el interés del que aprende va desde al origen hasta el presente, existen momentos que significan mas, ya sea por la historia personal de quien lo estudia, por su contexto social y /o por su bagaje cultural. El historiador no se interesa por todo, sino por un episodio que llama su atención; Miguel Ramos, historiador especialista en las órdenes religiosas que llegaron a México durante la conquista, después reflexionar acerca de su quehacer, respondió que su especialización en las ordenes religiosas obedecía a que ese tema en especial “lo había buscado”, luego agregó que desde niño en su escuela los poemas que interpretaban eran de origen religioso y que siempre tuvo contacto con este medio que fue lo que influyo en él para que se dedicara específicamente a tomar como objeto de estudio las ordenes religiosas, también recuerda que cuando joven tuvo acceso a libros que se referían a la religión católica y fue de lo que se “nutrió” en su juventud, así que cuando tiene que elegir un tema lo hace desde lo que conocía, lo que había influido en él. Mientras que Carlos Martínez Assad contestó que su estudio especializado en las esculturas que se encuentran en la Avenida Reforma en la ciudad de México, quizá se deba a que de pequeño acompañó a su padre a la ceremonia donde la escultura del Ángel de la Independencia fue colocada nuevamente, ya que se había caído durante un fuerte temblor en el año de 1956, esta acto de reinauguración de la columna de la independencia le impacto e influyo en él, y es por ello que siempre se sintió atraído por el arte que transcurriera en la Avenida Reforma.

Estos dos ejemplos corresponden a la contextualizaciòn a la carga intrínseca de ser uno mismo, ser producto de nuestra experiencia de vida. Uno no se puede separar del contexto ni de su historia de vida, así que el historiador investiga desde su presente, desde su contexto, con su vida de historia.

La reconstrucción del pasado esta cargada de la historia de vida de quien realiza la interpretación, no se puede separar el estudio de los sujetos y estos de su contexto.

El presente mantiene una constante comunicación con el pasado a través de las interpretaciones. Por esta razón existen diferencias entre los historiadores, porque no utilizan un solo método para un solo tema, no tienen una visión única y como la historia es en rigor lo que hacen y piensan los historiadores, pues existen varias interpretaciones, es un continuo proceso del historiador y sus hechos, un diálogo entre el presente y el pasado que se efectúan dentro de cada historiador quien revisa e interpreta continuamente (Curtis, 1975: 226).

La disciplina que nos ocupa se auxilia de la antropología, la lingüística, la geografía entre otras que se van relacionando los diversos temas como las tradiciones y costumbres, las mentalidades, la vida cotidiana etcétera. El trabajo del historiador es un trabajo comparativo entre las teorías y obras que tiene que leer y releer, así como los métodos que utiliza para la investigación, enfrentándolo continuamente a lo que había investigado, dando diferentes interpretaciones hasta encontrar la que responda de mejor manera a las interrogantes. Es una constante búsqueda, se van concatenando como piezas de rompecabezas, auxiliándose de la metodología para obtener los datos. Hace una compilación detallada, narra el esfuerzo de unir todo, de la búsqueda de datos, las concordancias y las hipótesis que se van reforzando. Llegando a grandes conclusiones que muchas veces se plasmaran en un articulo para una publicación, aunque bien se dice que la investigación final todavía esta en construcción (Curtis, 1975: 226).

El autor necesita testimonios a los cuales el historiador les concede importancia, los hechos son el resultado de un trabajo que va siendo conducido por el historiador que va interrogando y dándole una forma, en un tercer momento la interpretación que es la explicación del historiador. La historia esta siempre bajo el contexto y la influencia de su tiempo, es decir que la interpretación obedece al presente donde esta parado y al horizonte cultural del historiador.

Cuando la historia ignora la labor del historiador, confunde las fuentes, desconoce el carácter interpretativo y deja a un lado los aspectos causales de tipo estructural entonces es de carácter factual, es decir solo se muestra el hecho sin un contexto; esto es lo que en continuas ocasiones mostramos a los alumnos, el acontecimiento sin referente que sirva para su comprensión, interpretación, para que el acto sea parte de alguna respuesta que se pudiera ir uniendo con otras.

Es esencial reconocer la afirmación que hace Bloch; el historiador concede la importancia a los hechos y a los documentos a los que al preguntar se les convierte en datos y fuentes. El testimonio va más allá de ser un solo texto, gracias a la interpretación del historiador. El historiador queda bajo la influencia de la época en que vive.

La enseñanza de la historia que es esencial para formar la conciencia histórica reflexiva. La historia debe ser enseñanza desde los primeros años, dándole los elementos para continuar (Bloch, 1995: 226).

Para entender a la historia como un acto interpretativo es indispensable subrayar la distancia que separa a la historia de otras disciplinas. Buscar al historiador como un hombre de trabajo con objetivos científicos. Definir la diferencia entre las ciencias sociales y las naturales para poder saber cual es la estructura, cuales son los procesos de desarrollo cognitivo, el razonamiento y la solución de problemas de las ciencias sociales.

La diferencia más obvia entre las ciencias sociales y naturales (Díaz Barriga, 1998) que en la historia y en las ciencias sociales no se realizan experimentos, ni se puede aplicar al aislamiento manipulación y control de variables, sino que se utilizan estrategias alternativas de reconstrucción e inferencia de los hechos, mediante la obtención y prueba de evidencias recuperadas de diferentes fuentes.

El objeto social es un entramado de relaciones significativas, de las cuales forma parte activa el propio sujeto cognoscente, de ahí que resulte difícil la posición de objetividad y neutralidad pretendida en las ciencias naturales o las matemáticas. Estos ámbitos de conocimiento son gobernados por leyes de distinta índole; las relaciones causales y predictibilidad de los hechos son igualmente diferentes.

Distinguir entre las ciencias sociales y las naturales ayudara a reconocer que cada una tiene su método de conocimiento. A cada ciencia le corresponde un campo categorial con una multiplicidad de términos. Las ciencias humanas son ajenas a la lógica matemática, las ciencias humanas operan de manera diferente (Moradiellos. 2001: 49).

El historiador imagina una realidad pasada con los restos que posee, tiene que constreñirse a lo que es racional y coherentemente relacionable que ha sido trabajado por otros (Salazar, 2006:41). Un texto para que sea histórico tiene que obedecer ciertas pautas y a algunos límites, los que le imponen la realidad personal y social que pretende recrear. Realizando una interpretación del pasado en el presente sujeto al contexto, a la carga intrínseca del ser, a la experiencia de vida, a la curiosidad, al interés, al bagaje cultural de quien lo investiga e interpreta.

LA HISTORIA ES INVESTIGACION QUE SE PROBLEMATIZA LA REALIDAD

La Historia es como un rompecabezas que se va armando, el historiador es el que le da sentido a los datos que va encontrando y los va uniendo, se auxilia de otras disciplinas, sigue una metodología, formula hipótesis que va reforzando o destituyendo, según sea el caso. El estudioso necesita testimonios los cuales va interrogando y dando forma, los interpreta y llega a conclusiones que tiene que presentar, su investigación servirá a otros, para así seguir construyendo la historia.

El historiador para construir una interpretación debe constatar el pasado, para esto necesita tener alerta los sentidos, buscar testimonios para reconstruir, basarse en los saberes de otras mentes humanas, saber hacer preguntas a los textos, a las fuentes, a los actos, a las palabras, a las imágenes, huesos, utensilios, que son huellas para el observador y que por medio de analogías pueden recrear un acontecimiento.

El conocimiento del pasado esta en constante progreso, se va transformando, profundizando en el análisis de los hechos sociales, de los textos, de los documentos. El interrogatorio va dirigido a todo lo que pueda ayudar a responder como los libros, los actos, las palabras, las imágenes, los escritos, los huesos, los utensilios en fin todas las reliquias que tenga al alcance el historiador en su mente las convertirá en huellas o pistas que permitan construir una historia que será base para otras nuevas a las que en todo momento se les podrá preguntar, no estarán estáticas, será un constante movimiento intelectual, donde las habilidades históricas estarán siempre en desarrollo. Se trata de transformar un pasado estático en un pasado vivo al que se le pueda preguntar, al que se accede por medio de la conciencia y la reflexión. Un investigador solo podrá investigar, analizar, comprender y eventualemente explicar un suceso un proceso, o una estructura si conoce lo que significan operativamente expresiones, conceptos y frases que necesita para describir, para escribir la historia.

La historia construye un pasado histórico a partir de las reliquias de las pruebas legadas por el pasado que están en el presente, mediante un método, como se mencionó anteriormente, inferencial e interpretativo y en el cual es imposible eliminar o neutralizar al propio sujeto gnoseológico, una labor de interpretación lógica (Moradiellos, 2001:73).

Se pretende generar estrategias que guíen al alumno para que construya su aprendizaje, que permitan cambiar la enseñanza para modificar de manera simultánea el aprendizaje. Las estrategias son las que surtirán los elementos que se requieren para comprender el pasado, para que sea un constante diálogo entre los hechos y el estudioso, va utilizando el razonamiento para ordenar y sistematizar los saberes para su análisis y reflexión, así mismo se requiere que los alumno desarrollen las habilidades del pensamiento histórico, para que accedan al pasado, teniendo en cuenta que el pasado es y sólo en referencia al presente que lo hace inteligible.

Carretero (1983) señala que la historia que se enseña en los niveles de secundaria, requiere de actividades cognitivas mucho más complicado, los conceptos que presentan los contenidos son muy complejos, sobre todo si se observan las dificultades psicológicas que tienen un buen número de adolescentes para llegar a utilizar el llamado pensamiento formal; la última etapa según la teoría de Piaget.

Las habilidades cognitivas propias del aprendizaje de la Historia son las siguientes; noción de tiempo histórico, razonamiento relativista, explicación histórica, empatìa ante agentes históricos, causalidad, razonamiento crítico son algunas de las habilidades cognitivas propias del aprendizaje de la Historia.

Reconocer los objetivos de la historia como ciencia social que comprende el pasado y que aporta en la transformación del presente, que fomenta la conciencia, que forma sujetos activos a través de la reflexión, que reconoce la importancia de la memoria como la manera de aproximarse al conocimiento del pasado. Tambièn es vital reconocer la postura que va a tener para aproximarse al conocimiento del pasado, para saber cuales son las habilidades cognitivas que necesita desarrollar. Teniendo en cuenta que la historia es un vasto, constante y creciente deposito de información acerca de las personas y acontecimientos del pasado se aspira generar estrategias de construcción del conocimiento histórico en las que se plante una situación de instrucción como un conjunto de disyuntivas tales como abandonar los textos por fuentes o reemplazar las exposiciones del profesor por las intervenciones de los estudiantes, enfrentando las dificultades que conlleva el reto de aprender historia y desarrollar la habilidades que permitan la comprensión de la historia.

La historia se esfuerza por la objetividad preguntándose por lo que nos pasa en el tiempo, por reconstruir el pasado que ha dejado reconstruir por medio de la memoria de la experiencia humana. La historia busca ante todo la inteligibilidad de la realidad, para dar inteligentibilidad a un hec

Avances de la Propuesta

construccion de la situacion problema

construccion de la situacion problema

PROPUESTA PROBLEMATIZACION

PROPUESTA PROBLEMATIZACION

LA HISTORIA COMO ACTIVIDAD COGNITIVA

La Historia como Actividad Cognitiva

Después de varios minutos de narrar la actuación de Miguel Hidalgo durante la primera etapa de la Independencia de México, la maestra se dirige a su alumnos y les pregunta: -¿Alguien tiene una pregunta?- Una alumna le contesta: -Maestra, ya nos contó lo que hizo Hidalgo, ¿y Costilla?

En la enseñanza de la Historia es el profesor quien expone sobre los hechos pasados, personas que ya no están, situaciones que no les son familiares a los alumnos, se da como algo acabado, algo que ya sucedió, que así fue y no hay nada que hacer, esto en realidad genera aborrecimiento por la asignatura. La memoria es la única herramienta que se ejercita, la evaluación depende de la capacidad memorística de los alumnos, ya que son sometidos a una serie de preguntas que solicitan respuestas concretas y univocas, sin sentido por lo que encontramos situaciones como la descrita al principio. Sobre este sentido de cómo ha sido enseñada la historia que se imparte en el salón de clases, donde regularmente se aprende mediante la reproducción tal cual, sin despertar en los alumnos la habilidad de reflexionar, analizar, criticar, interpretar y relacionar con el pasado y con el futuro. Este problema no es de los alumnos es de los maestros como lo señala Salazar Sotelo (2001) en su reflexión ¿…y los maestros que enseñamos por historia?

Es necesario reconocer los objetivos de las ciencias sociales, en específico de la Historia; la enseñanza de la historia deberá propiciar que los alumnos comprendan

nociones como tiempo histórico, causalidad, proceso, influencia mutua, herencia, cambio, continuidad, ruptura, sujetos de historia, diversidad y globalidad del proceso histórico. El dominio de estas nociones es más significativo para la formación intelectual de los estudiantes, que la memorización de nombres, fechas y lugares. Como lo señala Sánchez Cervantes (1991), la historia como asignatura escolar no ha gozado de muy buena fama salvo contadas excepciones, tampoco ha sido considerada como una materia interesante, atractiva o al menos importante y necesaria dentro de cualquier ciclo escolar , ¿qué caso tiene aprender de memoria fechas y mas fechas de un pasado inmediato o remoto, nombres y mas nombres de personajes desconocidos o de lugares sin significado alguno, que ninguna relación tiene conmigo y con mi entorno?, se pregunta el alumno sometido a la obligación de memorizar, sin saber por qué ni para qué un montón de datos ajenos, aparentemente inconexos. Al parecer se convierte en una disciplina deficientemente aprendida por el profesor y poco reflexionada por él mismo en cuanto a su sentido profundo, epistemológico, ético, antropológico, social. De esta manera, en la mayor parte de las ocasiones, la historia enseñada se convierte en cronología, crónica, descripción de hechos únicos e irrepetibles.

El enfoque de la reforma educativa vigente de secundaria busca que los jóvenes analicen la realidad y actúen con una perspectiva histórica formativa dentro de un análisis critico que les permita comprender los hechos y procesos, entender la historia como un conocimiento no acabado que se puede ir construyendo e integrando; propiciando la formación de individuos con capacidad para analizar los procesos sociales y de lectores frecuentes de historia que tendrán la posibilidad de construir una visón ordenada y comprensiva, sobre la historia de la humanidad. (Reforma Educativa Secundaria, SEP 2006). En contra posición de lo que señala el enfoque están los programas donde se muestra una historia cronológica y no se refleja lo que el enfoque señala, ya que los bloques tienen contenidos que se deben ir desarrollando desde las causas, el desarrollo y las consecuencias sin un cuestionamiento, por lo tanto si interpretación y esto se deriva en una historia positivista y cronologica, donde el tiempo transcurre de manera lineal, donde una sola visiòn cuenta lo sucedido, no hay interpretación ya que se da como un hecho acabado. Los programas oficiales de la enseñanza de la historia debían reconvertir la problemática de la historia para que significasen algo en el presente, para esto es necesario presentarlos de manera lógica es decir a partir de los intereses de los que la estudian. La historia escolar rompe con la lógica natural del individuo, pues no parte de su curiosidad, por lo que el alumno no le encuentra sentido, esta manera lineal no lo coloca en un plano de investigador, si n en una posición de receptor de la información que le será vertida como si fuese un cantarito de agua al que hay que llenar de sucesos, fechas y nombres. Sin reconocer que la problemática de la historia puede marcar el inicio de una investigación, que no es un caso cerrado y no todo esta dicho falta la versión mas importante y esa es la interpretación que los alumnos de van da dar desde su presente.

Para Joan Pages (1987) la tendencia actual de enseñar historia cronológica, encuentra su justificación en la ideología. El positivismo ofrece un modelo oficial de historia escolar que en cada país cambia en función de las circunstancias, pero que mantiene la misma finalidad; moldear la conciencia colectiva de la sociedad según la ideología que detente el poder. La corriente positivista se limita solamente a la recopilación de los hechos y a dar una sola visión de los mismos.

El carácter modelador de la historia en distintas épocas ha sido tomado en cuenta para asegurar la preparación de los gobernantes y de la de los pueblos de ahí que se le vincule con la construcción pero relacionándola con el ejercicio del poder. Así la enseñanza de la Historia ha sido utilizada por el estado con diversos propósitos conmemorativos, religiosos, como instrumento unificador, para fomentar el espíritu nacional o lo que convenga así lo afirma Josefina S. Vázquez, en sus reflexiones sobre la enseñanza de la Historia (Vázquez, 1990: 22-26).

Ferro (1990) realizó un estudio en donde encontró que la historia es concebida como la transmisión de los valores tradicionales y conservadores, la cual ha sido y es dominante en la mayoría de los países del mundo.

Es conveniente recordar que una de las funciones sociales de la historia ha sido la recreación y la propagación de una versión fuel del pasado, según Wertsch y Rozin la historia oficial cumple tres funciones: como instrumento cognitivo para concebir una nación, para realzar la identidad grupal y para fomentar la lealtad en sus ciudadanos. Después de estas definiciones Carretero se cuestiona la conveniencia de que coexistan en una sociedad diversas interpretaciones del pasado; es por esto que la historia como asignatura causa revuelo ya que cuando se enseña se transmiten emociones y valores.

Los planes y programas son la guía que deben seguir los profesores, los libros de texto son su material. Ante esta realidad, ¿Cómo puede el profesor cambiar su manera de enseñar historia?, ¿qué debe tomar en cuenta?, ¿a que debe prestar mayor importancia; al contenido, a los alumnos, al material, a su práctica docente? Replantear la práctica docente es una tarea compleja, por lo que es necesario partir del reconocimiento de los objetivos de la Historia como ciencia social y como asignatura inserta en el currículo educativo de educación básica, en particular en el tercer grado de educación secundaria.

Entender la diferencia entre las ciencias naturales y las ciencias sociales, ofrecerá una mejor manera de enseñar la Historia. El dominio que tenga de su materia el profesor y su preparación profesional son lo que ayudara a conseguir una propuesta pedagógica mas activa, que su clase sea efectiva y cautivadora, abandonando su clase tradicional.

Los autores como Dickinson y Lee señalan algunas diferencias entre las ciencias naturales y las ciencias sociales como son: las ciencias naturales permiten la manipulación directa de los objetos a diferencia de lo que ocurre en las ciencias sociales, así mismo argumentan que el tipo de preguntas que se plantea el historiador varía radicalmente de las del científico natural. Estos últimos intentan descubrir leyes que expliquen la regularidad del comportamiento de los objetos, los historiadores, sin embargo, han de buscar explicaciones de la acción, deben descubrir las razones de un agente para actuar. Por último consideran que en historia es enormemente difícil poder separar y analizar el efecto de las variables que intervienen en un problema de manera separada. En otras palabras, no es posible aplicar el control de las variables, uno de los mecanismos característicos del pensamiento formal de acuerdo con la descripción piagetana. En la historia, y en general, en las ciencias sociales los factores que contribuyen a que se produzca un determinado acontecimiento están íntimamente relacionados” (Carretero, 1993: 156).

Distinguir entre las ciencias sociales y las naturales ayudara a reconocer que cada una tiene su método de conocimiento. Según Moradiellos a cada ciencia le corresponde un campo categorial con una multiplicidad de términos. Las ciencias humanas son ajenas a la lógica matemática, entonces parece más conveniente marcar las diferencias en los recursos operatorios que se movilizan en ambos grupos de las ciencias y las consecuencias en el valor del conocimiento científico. Las ciencias humanas operan de manera diferente (Moradiellos, 2001:49).

La cientificidad de la Historia se sitúa en el enfoque y en la actitud del historiador, un historiador total no puede ignorar los acontecimientos. Por lo que la Historia que plantea Marc Bloch es ampliada y profunda. El historiador tiene objetivos científicos, que observa desde el presente al pasado, y que va del pasado al presente.

La historia se debe definir y delinear para que no se confunda con otras como la sociología por ejemplo.

La materia de conocimientos de la Historia científica no es ni puede ser el pasado, por que el pasado no existe, entonces queda por establecer cual es el campo y los términos categoriales de dicha disciplina, es decir que es lo que estudia, este campo y términos estarán constituidos por aquellos restos y trazas del pasado que perviven en nuestro presente en la forma de residuos materiales, de huellas corpóreas, de vestigios y trazas físicas, de ceremonias y ritos, de lo que permanece, o reliquias como lo llama Moradiellos, son la presencia viva del pasado que hace posible el conocimiento histórico, las reliquias pueden ser significantes (presentes) de unos significados (pretérito) (Moradiellos, 2001: 61).

La distinción más obvia es la metodología: a diferencia de las ciencias experimentales, en la historia y ciencias sociales ni se realizan experimentos ni se puede aplicar el aislamiento, manipulación y control de variables, sino que se utilizan estrategias alternativas de reconstrucción e inferencia de los hechos, mediante la obtención y prueba de evidencias recuperadas de diferentes fuentes.

El historiador imagina una realidad pasada con los restos que posee, tiene que constreñirse a lo que es racional y coherentemente relacionable que ha sido trabajado por otros, a diferencia de la ficción que puede relacionar lo que nunca existió (Salazar, 2006:41). Un texto para que sea histórico tiene que ceñirse a ciertas pautas y a algunos límites, los que le impone la realidad personal y social que pretende recrear. Una interpretación debe ser sostenida por otras que tengan validez para que sea legítima interpretación del pasado presente.

La Historia es como un rompecabezas que se va armando, el historiador es el que le da sentido a los datos que va encontrando y los va uniendo, se auxilia de otras disciplinas como la antropología, la sociología etc. , sigue una metodología, para obtener la información que requiere, formula hipótesis que va reforzando o destituyendo, según sea el caso, el autor necesita testimonios a los cuales el historiador va interrogando y dándoles forma, los interpreta y llega a conclusiones que tiene que presentar, su investigación servirá a otros , y así seguir construyendo la historia.

Para poder saber en como construye el historiador a la Historia es necesario definir lo que es la Historia.

Historia deriva en todas las lenguas romances y en inglés del termino griego antiguo (istorie), en dialecto jònico adaptativo al latín clásico como historia, En esta forma original deriva a su vez de una raíz indoeuropea wid-weid, cuyo campo semántico esta relacionado con el sentido de la vista, con la actividad de ver o percibir ocularmente. De esta raíz parece que surgió en griego (istor) testigo, en el sentido de “el que ve”, el testigo ocular y presencial, por eso mismo fidedigno, de un hecho pretérito a partir de ese núcleo probablemente por su uso en la técnica procesal y judicial ordinaria de los tribunales, se desarrolló el significado de historia, como testimonio directo probatorio o como labor de aquel que examina a los testigos y obtiene la verdad a través de averiguaciones e indagaciones. (Moradiellos, 2001: 57). Este es el origen de la palabra Historia, ahora nos ocuparemos de la definición de Historia desde el historiador.

“La historia es una comprensión de los actos humanos en el pasado, una toma de conciencia de la condición humana en el pasado, una apreciación de cómo los problemas humanos han cambiado a través del pasado, y una percepción de cómo los hombres, mujeres y niños respondían a los sucesos del pasado” (Pluckrose, 1996: 17).

“La historia en rigor es lo que hacen y piensan los historiadores, es un continuo proceso del historiador y sus hechos, un diálogo entre el presente y el pasado que se efectúan dentro de cada historiador quien revisa e interpreta continuamente” (Curtis, 1975: 226)

La historia y su objeto de estudio son los hombres en el tiempo. Siendo el tiempo el medio y la realidad completa de la historia y es el lugar de la inteligibilidad. (Bloch, 1995: 226). La historia es la historia del hombre en el tiempo, ya que el hombre esta siempre el contexto y la influencia de su tiempo, por lo que el historiador transforma su presente en experiencia histórica. El pasado ni el presente están inmóviles, están en constante movimiento, mientras el presente le pregunte al pasado. Es el historiador quien concede la importancia a los hechos y a los documentos a los que al preguntárseles se convierten en datos y fuentes. El testimonio va más allá de ser un solo texto, gracias a la interpretación del historiador. El historiador al hacer su interpretación debe presentar su conciencia.

El historiador para construir una interpretación debe constatar el pasado, para esto necesita tener alerta los sentidos, buscar testimonios para reconstruir, basarse en los saberes de otras mentes humanas, saber hacer preguntas a los textos, a las fuentes, a los actos, a las palabrea, a las imágenes, huesos, utensilios, que son huellas para el observador y que por medio de analogías puede recrear un acontecimiento. El conocimiento del pasado esta en constante progreso, se va transformando, profundizando en el análisis los hechos sociales, de los textos, de los documentos. A la historia se le pregunta desde el presente para obtener una respuesta del pasado, comprender el mundo actual y tener una visión de un futuro. Las fechas no tendrán sentido sino en relación con lo ocurrido dentro de éstas, en ese espacio de tiempo, que se ocupa de la sucesión simultánea, el ritmo y la duración de los hechos, la segunda mide y organiza el tiempo, la tercera dimensión es la representación grafica del tiempo. Las interrogantes van dirigidas a las cosas, a los personajes, a los lugares, a todo lo que estuvo en ese ayer, en ese lapso de tiempo; esto va a traer como resultado varias versiones, un solo acontecimiento tiene varias posturas y por consecuencia diferentes interpretaciones. En ese “taller” de transformación de un pasado inerte a un pasado vivo, al cual se le pregunta desde el presente, se necesita de la conciencia y de la reflexión para poder acceder a la enseña de la historia.

Un pensamiento histórico, se cuestiona acerca de un momento que ha ocurrido en algún tiempo y en algún lugar, no necesariamente el interés del que aprende va desde al origen hasta el presente, existen momentos que significan mas, ya sea por la historia personal de quien lo estudia, por su contexto social y /o por su bagaje cultural. El historiador no se interesa por todo, sino por un episodio que llama su atención; Miguel Ramos, historiador especialista en las órdenes religiosas que llegaron a México durante la conquista, después reflexionar acerca de su quehacer, respondió que su especialización en las ordenes religiosas obedecía a que ese tema en especial “lo había buscado”, luego agrego que desde niño en su escuela los poemas que interpretaban eran de origen religioso y que siempre tuvo contacto con este medio. Mientras que Carlos Martínez Assad contesto que su estudio especializado que ha realizado de la Avenida Reforma y sus esculturas en la ciudad de México, quizá se deba a que de pequeño acompañó a su padre a la ceremonia donde la escultura del Ángel de la Independencia fue colocada nuevamente ya que se había caído durante el temblor de 1956, esto le impacto e influyo en èl, y es por ello que se interesó siempre en la Avenida Reforma.

Estos dos ejemplos corresponden a la contextualizaciòn a la carga intrínseca de ser uno mismo, ser producto de nuestra experiencia de vida. Uno no se puede separar del contexto ni de su historia de vida, así que el historiador investiga desde su presente, desde su contexto, con su vida de historia.

La Historia, en su carácter de creadora de conciencia critica tiene como una de sus finalidades básicas la de ser conocida por un número mayor de individuos. La enseñanza de la historia debe ofrecer una conciencia colectiva, transformar el presente en una constante reflexión, debe ser una pregunta desde un presente para construir un pasado. Lo deseable seria que con las fuentes, los textos o con el material que se tenga se vea a la historia desde un presente utilizando la imaginación, este será un constante vaivén entre el presente desde el que se interpreta el pasado que se analiza. La imaginación es lo que nos permite, crear, y recrear al pasado, desde varias visiones, ofreciendo la posibilidad de entender el tiempo histórico en sus diferentes dimensiones.

Las estrategias son indispensables para otorgar los elementos que se requieren para poder cuestionar al pasado, ya que la historia implica el razonamiento, entendiendo por razonamiento la manera en que se ordenan y sistematizan los saberes para su reflexión y análisis, lo cual permite acceder a una conciencia para comprender el presente y tomar una posición ante éste. La Historia como asignatura es compleja ya que transmite valores, emociones y es portadora de un mensaje. La perspectiva del devenir del ser humano en el tiempo enriquece la conciencia del presente, una conciencia critica que nos permite soñar con un futuro mejor. (Rubial, Antonio).

Es indispensable definir a la historia desde el historiador, conocer los retos que enfrentan las personas que hacen la historia, cual es su manera de razonar, la manera como interpretan , como se van haciendo las preguntas para ir construyendo , desde donde hacen sus hipótesis, cual es su manera de proceder; esto con la finalidad de saber cuales son las habilidades que desarrollan y de esa manera poder tener en cuenta cuales son los elementos que se le deben enseñar a los alumnos para que se coloquen en una situación generadora de aprendizaje.

Curtis (1975) afirma que la historia en rigor es lo que hacen y piensan los historiadores, es un continuo proceso entre el historiador y sus hechos, un diálogo entre el presente y el pasado que se efectúa dentro de casa historiador quien revisa e interpreta continuamente, haciendo el esfuerzo de unir todo, de la búsqueda de datos, las concordancias y las hipótesis que se van reforzando y están en constante construcción.

Marc Bloch, indica lo que sebe ser la historia y como debe de plantearse, hace un trabajo de reflexión respecto de cómo y para qué trabaja el historiador, su trabajo lo deja inconcluso, por la situación extremadamente difícil que le correspondió vivir, ya que era de origen judío, por lo que en la época de la segunda guerra mundial fue fusilado. Él también se ocupa de la enseñanza de la historia y dice que debe ser desde los primeros años escolares y que debe proporcionar los elementos para continuar estudiando historia durante toda la vida del ser.

La interrogante de para que enseñar y estudiar historia, es cuestionada por algunos maestros y alumnos, que la convierten en una cronología de hechos únicos e inequívocos, reflejo de una sola voz, la que legitima al sistema. Se convierte en una disciplina deficientemente aprendida por el profesor y casi nada reflexionada en cuanto al sentido profundo, epistemológico y ético, antropológico y social. Entonces se convierte en una lista de nombres de personajes sin sentido alguno, por eso tiene fama de ser árida, monótona y aburrida.

La Historia en cuanto a disciplina persigue el estudio racional abierto y crítico de ese pasado para lo cual emplea procedimientos rigurosos de análisis e interpretación. La educación histórica parece por tanto necesaria, la historia es simplemente la investigación racional del pasado, no podemos escapar del pasado. Debemos ambicionar el mejor conocimiento que sea posible obtener. Es por esta razón que resulta extraño para que sirve la historia o porque debe estudiarse, si nuestro conocimiento del mundo actual nunca es instantáneo y conlleva, se quiera o no alguna concepción sustantiva del pasado, en tal caso ser históricamente ignorante es ser ignorante (Carretero, 1985). La literatura histórica ofrece cientos de historias que se convierten en hechos que se pueden cuestionar e interpretar, narraciones que ofrecen la posibilidad de construir visiones estructuradas a partir de modelos interpretados, claro que deben sujetarse al rigor del manejo de las fuentes para que puedan ser legítimas.

La enseñanza de la Historia debe proporcionar al alumno un mejor conocimiento de la realidad que le corresponde vivir, para que el alumno pueda situarse de manera conciente en el mundo, conocer de manera crítica su herencia personal y colectiva, comprender la naturaleza social e individual del ser humano. Y por supuesto que es un medio para adquirir habilidades cognitivas: análisis, inferencia, interpretación crítica, síntesis, juicio evaluativo; tanto para el manejo de las fuentes informativas como para desarrollar actitudes intelectuales y sociales. La enseñanza de la historia debe servir para enseñar a las nuevas generaciones a apreciar y disfrutar todos los vestigios del pasado y no únicamente a las obras o monumentos más famosos (Domínguez 1989, citado por Carretero, 1989: 33).

Los libros de texto pueden ser utilizados como una guía que dé la pauta para cuestiona al pasado, y no como fuente única en donde esta escrito lo que ya sucedió. Para que el texto se transforme en testimonio, tiene que ser cuestionado e interpretado.

La historia en su carácter de creadora de conciencia crìtica tiene como una de sus finalidades bàsicas la de ser conocida por un mayor numero de individuos.

A través de la enseñanza de la Historia debe buscarse la formación del alumno, que le sea apasionante, dramática, variada y sobre todo que le encuentre un sentido.

La primera tarea de la labor profesional del historiador es descubrir, identificar y discriminar las huellas del pasado, que son las evidencias sobre las que se trabajara. Un historiador para investigar, analizar, comprender y eventualmente explicar un suceso, un proceso, o una estructura debe conocer los conceptos y la manera cognitiva de acceder a estos, mediante un método esencialmente inferencial lógico e interpretativo y en lo cual es imposible eliminar o neutralizar al estudioso de la historia, que esta sujeto a su presente. La Historia es la historia el hombre en el tiempo, ya que el hombre siempre esta bajo el contexto y la influencia de su tiempo. El historiador transforma su presente en experiencia histórica. La problematizaciòn trata de trabajar con textos y convertirlos en testimonios, darles una interpretación; la enseñanza de la historia debe ofrecer formar una conciencia colectiva, transformando el presente en una reflexión constante.

Para poder proponer una estrategia de enseñanza que promueva el aprendizaje significativo es necesario reconocer que no es lo mismo hacer historia que enseñar Historia.

Los contenidos que se enseñan en los currículos de todos los niveles educativos pueden agruparse en tres áreas básicas: conocimientos declarativos, procedimentales y actitudinales. Los declarativos (saber que) comprenden hechos conceptos y principios. Procedimentales (saber hacer) comprende procedimientos, estrategias, técnicas de destrezas, métodos. Actitudinal-valoral (saber ser) comprende actitudes, valores, ética personal y profesional. (Diaz Barriga. 2002: 52).

A partir de los planes y programas de nivel secundaria de 1993, algunos profesores han restado importancia a las fechas históricas que señala el programa, queriendo no repetir esa historia donde las fechas y los nombres eran lo mas importante, es importante recordar que las fechas deben ayudar al alumno a situar temporalmente los acontecimientos en el continuo de la Historia y es esencial tener en cuenta un reducido conjunto de fechas importantes que son hitos históricos que todos debiésemos conocer, y no por esto dejar a un lado el desarrollo de las áreas cognitivas.

La mayor parte de las estrategias utilizadas por los profesores se basan en clases magistrales y en la utilización del libro de texto. Este hecho se debe según Newman, tanto a los factores institucionales y políticos que condicionan el trabajo del profesor como a su propia formación y a sus concepciones de la enseñanza y del aprendizaje. Algunos profesores utilizan estrategias mas variadas, aun asi la mayoría de los estudiantes no consiguen desarrollar el pensamiento social que le permita ubicarse dentro del mundo e intervenir en él (Newman, citado por Pages, 1997: 219).

Se deben reconocer los objetivos de la historia como ciencia social que comprende el pasado y que aporta en la transformación del presente, que fomente la conciencia, que forma sujetos activos de reflexión, que reconoce la importancia de la memoria como la manera de aproximarse al conocimiento del pasado. La escuela de los annales es en la que se pueden reconocer los objetivos de la historia como ciencia social, por que se caracteriza por el interés en la vida cotidiana, en la economía social, frente a la historia y concede atención a las mentalidades, a las técnicas y a las costumbres. El estudio de lo colectivo frente al relato de acontecimientos, donde el objeto no son los hechos sino el hombre (Aguirre Rojas, 2000: 226). La historia de los annales se caracteriza por su interés en la vida cotidiana, y en la economía-social frente a la historia política, concediendo atención a las mentalidades, a las técnicas y a las costumbres. El estudio colectivo como protagónico, de la vida cotidiana, de las manifestaciones culturales frente al retrato de los acontecimientos donde el objetivo no son los hechos sino los hombres, prestando atención a cada acontecimiento para situarlo en lo colectivo. La historia de los annales tiene como punto de partida una interrogante, ya que es la pregunta la que va a enfrentar y crear nuevos conflictos.

El profesor debe crear un ambiente que propicie el conocimiento de la historia a la vez que le permita profundizar en sus conceptos, dar a los alumnos la información y los elementos para la comprensión de los conceptos, que forme una conciencia histórica reflexiva.

La enseñanza de la historia merece la atención conjunta de historiadores, pedagogos y psicólogos. El profesor debe tomar en cuenta los estudios del desarrollo del niño, los estadios intelectuales que atraviesa, además de dominar los contenidos para que sea en realidad la toma de conciencia hacia el pasado. El pasado existe entre nosotros y en nosotros. El profesor ha de conseguir esa toma de conciencia de una mente inquieta, como la del alumno, enseñándolo a que se pregunte, interrogue, obtenga respuestas, formule hipótesis, interprete obtenga nuevas interrogantes y despierte en él el interés por cuestionar todo lo que va aprendiendo, interrogar supone analizar.

La nueva información debe relacionarse de modo no arbitrario y sustancial con lo que el alumno ya sabe, dependiendo también de la disposición (motivación y actitud) de este por aprender, así como de la naturaleza de los materiales o contenidos de aprendizaje (Díaz Barriga, 2002: 41)

La enseñanza de la historia deberá propiciar que los alumnos comprendan nociones como tiempo histórico, causalidad, proceso, influencia mutua, herencia, cambio continuidad, ruptura, sujetos de la historia, diversidad y globalidad del proceso histórico, el dominio de estas nociones es mas significativo para la formación intelectual de los estudiantes que la memorización de nombres, fechas y lugares. Trabajar con la historia, darle un significado va mas allá del conocimiento de textos, datos o fuentes. La historia no se puede enseñar como una simple concatenación de hechos ordenados cronológicamente, ya que el proceso de construcción de la historia es un tiempo histórico en donde se estructuran elementos en un momento y un lugar determinado, que se analizan y relacionan a partir de un presente, otorgando al presente una constante interrogación. No es suficiente con tener los conocimientos acumulados en la memoria sin significado alguno, porque si no se convertirían en lo Edmundo O`Gorman dice de manera sarcástica que la labor de muchos historiadores consiste en sacar los hechos históricos de las tumbas para sepultarlos en las tumbas de las bibliotecas.

Se debe enseñar a desarrollar las habilidades de pensamiento histórico.

Se pretende dar a los alumnos las habilidades que le permitan desarrollar un pensamiento histórico; para categorizar, contextualizar, distinguir, reflexionar, analizar, esto se puede hacer si se esta conectado a un quehacer cotidiano con el cual el presente del alumno se identifica. Que el alumno opere habilidades como un historiador, no con el fin de que sea uno de ellos, sino con el propósito de comprender el proceso de construcción de la historia para su concientizaciòn.

La historia se esfuerza por la objetividad preguntándose por lo que pasa en el tiempo, por reconstruir el pasado por medio de la memoria, de la experiencia humana; buscando la inteligibilidad en la realidad de la realidad social mediante la problematizaciòn que se hace desde un presente determinado (sotelo, 2006:43)

La Historia como señala Bloch tiene la virtud de ser construida como recreación. La mente organiza y recrea por medio de la palabra, el historiador forma el retrato de una época, es capaz por medio de los recursos literarios de construir los hechos, estima la constitución critica de su punto de estudio. Va marcando cadenas de interpretaciones y significados. Las palabras y los gestos son cadenas que nos llevan mas allá de lo escrito, esto es una experiencia cognitiva, en la que constantemente el lector va dando significado y verifica lo que va aprendiendo y va inclinándose hacia aquella historia con la que se identifica, que responde a las interrogantes, que explica las realidades ya que para darle inteligibilidad a un hecho histórico no basta con saber lo que sucedió, sino que debe examinarse, problematizar, dar sentido y poner en juego el potencial de la imaginación que le permite al historiador percibir con claridad.

La investigación cognitiva sobre la comprensión de las ciencias sociales, a lo largo del siglo XX, ha sido escasa, en comparación con otras ciencias. La teoría de Piaget ha tenido influencia en las tendencias constructivistas que a su vez se han elaborado utilizando exclusivamente tareas procedentes de las ciencias naturales, la lógica y las matemáticas sin tomar en cuenta contenidos históricos

La historia que se enseña en los niveles de secundaria presenta conceptos y contenidos complejos por lo que requiere de actividades cognitivas complejas; un buen numero de adolescentes tienen dificultades para llegar a utilizar el llamado pensamiento formal, que es la última etapa según la teoría de Piaget, por lo que las actividades deben proporcionarle los elementos para que vaya construyendo un sitio en la mente donde pueda desarrollar un pensamiento histórico.

Según Piaget las cualidades peculiares del pensamiento del adolescente conducen a su funcionamiento de tipo reflexivo, hipotético deductivo , flexible y objetivo. Si el adolescente ha logrado estas disposición evolutiva con el arribo al pensamiento formal, generar metas de conocimiento acerca de las suposiciones, las hipótesis y las reglas, contrastando las dimensiones de lo real y lo posible a la par que va abandonando los juicios morales extremistas (Dìaz Barriga, 1993)

El enfoque para el estudio de la Historia busca evitar la memorización de datos de los eventos históricos destacados, se busca estimular en el adolescente, la curiosidad por la historia, el descubrimiento de que sus contenidos tienen relación con los procesos del mundo en que viven, propiciando la capacidad para analizar proceso sociales, despertando su curiosidad por preguntarse acerca de la historia y tendrá la posibilidad de construir una visión ordenada y comprensiva del devenir de la humanidad. Para ello se requiere que el docente domine su materia y se prevea de las habilidades que le permitan ayudar a los estudiantes a comprender el contenido histórico a la vez que desarrollan su capacidad y le dan sentido a lo que aprenden.

El individuo va haciendo una construcción propia que se va produciendo día a día como resultado de la interacción entre los esquemas que ya posee, con lo que anteriormente ya construyo en su relación con el medio que le rodea, y la nueva tarea o actividad a resolver, de esta manera obtiene un producto de constricción cognitiva que le permite formar un nuevo esquema y así sucesivamente.

Ausubel postula que el aprendizaje implica una reestructuración activa de las percepciones, ideas, conceptos y esquemas que el aprendiz posee en su estructura cognitiva. El alumno como un procesador activo de la información el aprendizaje es sistemático y organizado, pues es un fenómeno complejo, que no se reduce a simples asociaciones memorísticas (Dìaz Barriga, 2002,36).

Para que esto es necesario colocar a la historia fuera de una corriente positivista, que solo se limitaría a la recuperación de los hechos con una sola observación y donde el trabajo del historiador es solo la recopilación de hechos, para poder señalar que dentro de una misma historia pueden darse varias interpretaciones y que el objetivo de la historia no son los hechos sino el hombre, que se debe construir una historia poniendo atención en las mentalidades, en las costumbres y partir de interrogantes que generen nuevos conflictos y nuevas preguntas. El interrogatorio va dirigido a todo lo que pueda ayudar a responder como los libros, los actos, las palabras, las imágenes, los escritos, los huesos, los utensilios en fin todas las “reliquias” a las que se tenga alcance, el historiador en su mente las convertirá en huellas o pistas que permitan elaborar y construir una la historia y será la base otras nuevas a las que en todo momento se les podrá preguntar, no estarán estáticas, será un constante movimiento intelectual, donde las habilidades históricas estarán siempre en desarrollo. Se trata de transformar un pasado estático en un pasado vivo al que se le pueda preguntar, al que se accede por medio de la conciencia y la reflexión.

Se pretende generar estrategias que permitan cambiar la enseñanza para modificar de manera simultánea el aprendizaje. Las estrategias son las que surtirán los elementos que se requieren para comprender el pasado, para que sea un constante dialogo entre el pasado y el presente, como el historiador que tiene un continuo proceso entre los hechos y él, va utilizando el razonamiento para ordenar y sistematizar los saberes para su análisis y reflexión, así mismo se requiere que en los alumnos se desarrollen las habilidades del pensamiento histórico, para que accedan al pasado, el pasado es y sólo en referencia al presente que lo hace visible, pensable (Sotelo, 2006: 37)

Bibliografía:

Aguirre Rojas. 2000 La escuela de los annales. Ayer, hoy y mañana. Ed. La otra mirada de Clío. capítulo 3

Alderoki, Silvia. 1998. Didáctica de las ciencias sociales, aportes y reflexiones. Ed. Paidos, México.

Bloch, Marc. 1995 Apología para la historia o el oficio de historiador, México, Instituto Nacional de Antropología e Historia.

Braudel, Fernand. 1989. La Historia y las ciencias sociales. Ed. Mexicana, Mexico.

Carretero, M. et al 2005. Aprender y pensar la historia. Ed. Amorrortu, Buenos Aires.

Carretero, Mario et al. 1983. Comprensión de conceptos històricos durante la adolescencia. Infancia y aprendizaje.

Carretero, M

LA HISTORIA DE LOS ANNALES

¿No es lo propio de los libros interesantes hacer reflexionar al lector, formular cuestiones e incluso objeciones y criticas?
Marc Bloch

Es indispensable reconocer los objetivos de la historia como ciencia social que comprende el pasado y que aporta en la transformacion del presente, que fomentala conciencia, que forma sujetos activos a travès de la reflexiòn, que reconoce la importancia de la memoria como la manera de aproximarse al conocimiento del pasado. Tambien es vital reconocer la postura que va a tener para aproximarse al conocimiento del pasado. Una escuela que le acercara al conocimiento del pasado es la de los Annales: La historia de los annales se caracteriza por su interes en la vida cotidiana, y en la economico-social, frente a la historia politica y concede atencion a las mentalidades, a las tecnicas y a las costumbres. El estudio de lo colectivo como protagonico, de la vida cotidiana, de las manifestaciones culturales frente al relato de acontecimientos, donde el objetivo no son los hechos sino el hombre.

Braudelestudioso de los annales afirma:

El historiador tradicional presta atenciòn al tiempo breve de la historia: el de las biografìas y de los acontecimientos. Ese tiempo no es, en absoluto, el que interesa a los historiadores economistas o sociales.

TIEMPO HISTORICO

TIEMPO HISTORICO

Aunque la conciencia de los fenómenos temporales parezca inherente a nuestra experiencia personal, implica un esquema conceptual abstracto, que sòlo aprendemos a construir de manera gradual.

Whitrow

No hay brújulas que permitan orientarse en el tiempo.

Swift

Las fechas no tienen sentido sino en relación con lo que ha ocurrido dentro de ellas . Las fechas son un referente, un organizador. La realización del eje cronológico debe ser, pues un ejercicio final de síntesis, no un ejercicio inicial, cuando los alumnos no pueden darle sentido aún. Por lo que es necesario introducir a los alumnos a los conceptos y dificultades para construir el tiempo histórico.

El tiempo histórico referido en tres dimensiones distintas:

  • las categorías temporales: sucesión, simultaneidad, ritmo y duración.
  • las habilidades cronológicas y el dominio para aplicar instrumentos y códigos para medir y organizar el tiempo
  • las técnicas para su representación icónica y gráfica.

Ejercicios como:

  • clarificación y ordenación de distintas imágenes sencillas y claras referidas a distintas épocas históricas
  • confección de un árbol genealógico de la familia indicando fechas de nacimiento y defunciones
  • confección de la línea del tiempo de algún personaje conocido de ámbito local o nacional caracterizando una gráfica con aspectos biográficos e imágenes.
  • Construcción de líneas de tiempo paralelas para indicar simultaneidades
  • Análisis de los cambios producidos, mediante la comparación de las características de la sociedad actual con las del pasado próximo

EL HISTORIADOR FRENTE A LA HISTORIA

El historiador frente a la historia

¿historia “literatura” versus historia academica?

Antonio Rubial Garcìa

Comienza haciendo referencia a una sarcástica frase de Edmundo O’ Gorman; “la labor de muchos historiadores consiste en sacar los hechos historicos de las tumbas para sepultarlos en las tumbas de las bibliotecas…

También se reconoce el interés por la historia entre amplios sectores de la sociedad, presentado en diversas maneras como series televisivas de gran impacto, así que el reto es adecuar la forma de escribir la historia tradicional a estos nuevos receptores. Los viejos contenidos deberán así tomar nuevas formas para lo cual la historia tendrá que acercarse forzosamente a la literatura. Los viejos contenidos deberán tomar nuevas formas.

En el siglo XIX se pudo construir un puente entre la literatura y la historia con la invención de la novela histórica. La utilización de recursos estéticos en la narración histórica se convierte así en una vía de acceso a otros campos de la actividad intelectual y de la creatividad. Una de las cualidades de este tipo de narración es su flexibilidad para dar gestos y pensamientos a las abstracciones, para mostrar la complejidad de la personalidad humana.

La historia académica o analítica hace uso de una narrativa fragmentada que intercala de manera continua explicaciones conceptuales. Este tipo de narraciones ofrece la posibilidad de construir visones estructuradas a partir de modelos interpretados, lo que le permite describir de manera explícita problemas de mayor complejidad y tratar con profundidad temas teóricos o monográficos. Claro que es aventurado definir a la historia academica como un espacio en el que no tienen cabida ni la fantasìa ni la imaginación, elementos privativos de la novela; e igualmente absurdo pretender que la historia literaria no supone rigor en el manejo de las fuentes, fidelidad al documento y exactitud en la interpretación.

Rubial señala que su punto de vista como historiador es que un texto no puede llamarse histórico si no se ciñe a ciertas pautas y a algunos límites, los que le impone la realidad personal y social que se pretende recrear. De no ser así el epíteto de histórico saldría sobrando. En este juego entre lo real y lo ficticio, el autor de una novela histórica debe encontrar el punto medio.

Lo que hace històrica a una novela o a una película es que su contenido y su planteamiento tengan relaciòn con los aspectos significativos de la època que pretende sucedieron los hechos narrados y que éstos sean reconstruidos con la mayor fidelidad posible.

La Historia, en su carácter de creadora de conciencia crítica tiene como una de sus finalidades básicas la de ser conocida por un numero mayor de individuos. Es importante aclarar cual va a ser el tema, después cual será el argumento. En el campo de la creación los hechos deben acomodarse a partir de un elemento llamado efectividad literaria, como construir sueños, crear metáforas, imaginar diálogos y monólogos, descubrir emociones. Trata de meterse en el pensamiento de los hombres del pasado.

Termina Rubial haciendo la siguiente reflexión: el hombre contemporáneo es consciente de la historia como ningún otro lo había sido; por ello, en nuestros días, la visión del pasado se ilumina con el conocimiento actual que tenemos del hombre y de su entorno, al mismo tiempo que la perspectiva del devenir del ser humano en el tiempo enriquece la conciencia del presente, una conciencia crítica que nos permite soñar un futuro mejor.