EL HISTORIADOR FRENTE A LA HISTORIA

El historiador frente a la historia
¿historia “literatura” versus historia academica?
Antonio Rubial Garcìa
Comienza haciendo referencia a una sarcástica frase de Edmundo O’ Gorman; “la labor de muchos historiadores consiste en sacar los hechos historicos de las tumbas para sepultarlos en las tumbas de las bibliotecas…
También se reconoce el interés por la historia entre amplios sectores de la sociedad, presentado en diversas maneras como series televisivas de gran impacto, así que el reto es adecuar la forma de escribir la historia tradicional a estos nuevos receptores. Los viejos contenidos deberán así tomar nuevas formas para lo cual la historia tendrá que acercarse forzosamente a la literatura. Los viejos contenidos deberán tomar nuevas formas.
En el siglo XIX se pudo construir un puente entre la literatura y la historia con la invención de la novela histórica. La utilización de recursos estéticos en la narración histórica se convierte así en una vía de acceso a otros campos de la actividad intelectual y de la creatividad. Una de las cualidades de este tipo de narración es su flexibilidad para dar gestos y pensamientos a las abstracciones, para mostrar la complejidad de la personalidad humana.
La historia académica o analítica hace uso de una narrativa fragmentada que intercala de manera continua explicaciones conceptuales. Este tipo de narraciones ofrece la posibilidad de construir visones estructuradas a partir de modelos interpretados, lo que le permite describir de manera explícita problemas de mayor complejidad y tratar con profundidad temas teóricos o monográficos. Claro que es aventurado definir a la historia academica como un espacio en el que no tienen cabida ni la fantasìa ni la imaginación, elementos privativos de la novela; e igualmente absurdo pretender que la historia literaria no supone rigor en el manejo de las fuentes, fidelidad al documento y exactitud en la interpretación.
Rubial señala que su punto de vista como historiador es que un texto no puede llamarse histórico si no se ciñe a ciertas pautas y a algunos límites, los que le impone la realidad personal y social que se pretende recrear. De no ser así el epíteto de histórico saldría sobrando. En este juego entre lo real y lo ficticio, el autor de una novela histórica debe encontrar el punto medio.
Lo que hace històrica a una novela o a una película es que su contenido y su planteamiento tengan relaciòn con los aspectos significativos de la època que pretende sucedieron los hechos narrados y que éstos sean reconstruidos con la mayor fidelidad posible.
La Historia, en su carácter de creadora de conciencia crítica tiene como una de sus finalidades básicas la de ser conocida por un numero mayor de individuos. Es importante aclarar cual va a ser el tema, después cual será el argumento. En el campo de la creación los hechos deben acomodarse a partir de un elemento llamado efectividad literaria, como construir sueños, crear metáforas, imaginar diálogos y monólogos, descubrir emociones. Trata de meterse en el pensamiento de los hombres del pasado.
Termina Rubial haciendo la siguiente reflexión: el hombre contemporáneo es consciente de la historia como ningún otro lo había sido; por ello, en nuestros días, la visión del pasado se ilumina con el conocimiento actual que tenemos del hombre y de su entorno, al mismo tiempo que la perspectiva del devenir del ser humano en el tiempo enriquece la conciencia del presente, una conciencia crítica que nos permite soñar un futuro mejor.

blanca medrano 21239915 sección G-009 dijo
buenas tardes profe ya
revise la informacion que nos dejo
5 Octubre 2008 | 07:12 PM